
México y cinco países Venezuela marcaron una postura conjunta en el escenario internacional al difundir un comunicado común sobre la situación en territorio venezolano. Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España expresaron su rechazo a las acciones militares unilaterales de Estados Unidos, subrayando que este tipo de decisiones afectan la estabilidad regional y generan un clima de tensión innecesario en América Latina y Europa.
En el documento, México y cinco países Venezuela dejaron claro que cualquier intervención armada sin consenso internacional representa una violación directa al derecho internacional. Los gobiernos firmantes señalaron que estas acciones se realizaron sin el aval de organismos multilaterales, lo que debilita los mecanismos de cooperación y resolución pacífica de conflictos entre naciones.
México y cinco países sobre Venezuela


El comunicado conjunto de México y cinco países Venezuela advierte que las acciones unilaterales representan un riesgo directo para la población civil. Los países señalaron que los principales afectados por este tipo de decisiones son los ciudadanos comunes, quienes enfrentan consecuencias sociales, económicas y humanitarias derivadas de la inestabilidad y la confrontación militar.
Asimismo, el texto insiste en que la única salida viable a la crisis debe ser pacífica y basada en el diálogo. Los gobiernos firmantes reiteraron la importancia de la negociación política y del respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas que condicionen su futuro o vulneren su soberanía nacional.
Otro punto relevante del pronunciamiento de México y cinco países Venezuela es la preocupación por el trasfondo económico del conflicto. Los países manifestaron inquietud ante cualquier intento de control externo de recursos naturales o estratégicos, una referencia que apunta al debate internacional sobre el petróleo y la posible administración extranjera de bienes clave en Venezuela.
Aunque el documento no menciona de forma directa a líderes específicos, el mensaje busca mostrar coordinación diplomática entre las naciones firmantes. La intención es proyectar la imagen de un bloque unido que defiende principios internacionales, sin que esto signifique un respaldo abierto o político al gobierno de Nicolás Maduro.






