
A 15 años de la masacre de Allende, familiares de personas desaparecidas encabezaron una ceremonia conmemorativa en el municipio de Allende, recordando los hechos ocurridos del 18 al 20 de marzo de 2011. En medio del dolor y la exigencia de justicia, reiteraron que la masacre de Allende no puede quedar en el olvido y que la lucha por la verdad continúa.
Durante el acto, integrantes del colectivo Alas de Esperanza alzaron la voz para honrar a las víctimas y recordar que la masacre de Allende marcó profundamente a toda la comunidad. Rosa Zamarripa Castillo señaló que mantener viva la memoria es una forma de resistir y demostrar que el tejido social del municipio sigue firme pese a la tragedia.
Los testimonios reflejaron el impacto que dejó la masacre de Allende en cientos de familias. Desde aquel 18 de marzo de 2011, aseguraron, el tiempo parece haberse detenido para quienes perdieron a un ser querido. El dolor, dijeron, no desaparece, pero se transforma en una lucha constante por encontrar respuestas.

Andrea Ramos Salas, también integrante del colectivo e hija de un desaparecido, pidió a las autoridades no olvidar que detrás de cada expediente hay vidas truncadas. Subrayó que la masacre de Allende no puede reducirse a cifras, sino que representa historias, familias y hogares que siguen esperando justicia.
Exigen justicia por la masacre de Allende
Los familiares insistieron en que la conmemoración de la masacre de Allende no debe limitarse a actos simbólicos, sino traducirse en acciones concretas de búsqueda y esclarecimiento. Señalaron que aún hay muchas preguntas sin respuesta y que el acceso a la justicia sigue siendo una deuda pendiente.
La ceremonia se llevó a cabo en el memorial ubicado en uno de los accesos del municipio, con la presencia de autoridades y colectivos como Voz que clama justicia. Este espacio se ha convertido en un punto clave para recordar la masacre de Allende y exigir que hechos similares no se repitan.

Como parte del valor agregado, especialistas en derechos humanos destacan que este caso es uno de los más representativos de la crisis de desapariciones en México. Informes de organizaciones civiles señalan que la masacre de Allende evidenció fallas graves en la respuesta institucional, lo que ha impulsado la creación de mecanismos como comisiones de búsqueda y leyes en materia de desaparición forzada.




