
31 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, sorprendió este lunes al informar sobre una serie de comunicaciones privadas y directas con ciertos sectores dentro del gobierno iraní. Según el jefe de la diplomacia, Washington ha comenzado a recibir mensajes positivos que sugieren la existencia de divisiones en el mando de Irán, un fenómeno que no se había observado con tal claridad en el pasado. Rubio señaló que estas conversaciones, aunque se manejan con cautela, reflejan un cambio de actitud en personas que ocupan cargos de relevancia dentro de la república islámica y que ahora parecen dispuestas a negociar.
Durante una entrevista para la cadena ABC News, el funcionario estadounidense explicó que estas señales de apertura son un reflejo de las fricciones en la cúpula iraní, lo que abre una pequeña ventana para la vía diplomática en medio del conflicto bélico. Rubio enfatizó que la administración de Donald Trump tiene la esperanza de que asuman el liderazgo figuras con el poder real para cumplir acuerdos. Para el secretario, el hecho de que sectores internos se comuniquen de una manera inédita es un indicador de que la presión militar y económica está surtiendo efecto en la estructura política de Teherán.
Postura dura contra el programa nuclear
A pesar de estos acercamientos, el secretario Rubio mantuvo un tono sumamente crítico hacia la naturaleza general del régimen iraní, calificando a sus líderes de fanáticos con una visión peligrosa del futuro. Insistió en que el objetivo primordial de la ofensiva militar es eliminar cualquier capacidad de Irán para desarrollar armamento atómico. Según sus palabras, las rupturas en el poder de Irán no disminuyen el riesgo que representa su ideología, por lo que Estados Unidos se mantiene firme en su postura de no permitir que una nación con tales características posea tecnología nuclear bajo ninguna circunstancia.
El funcionario recordó que, según la Casa Blanca, ya se lograron avances significativos en la destrucción de infraestructura nuclear durante ataques realizados el año pasado. No obstante, recalcó que la vigilancia debe ser total, pues considera que el liderazgo actual en Teherán carece de la racionalidad necesaria para manejar este tipo de energía. Esta dualidad entre la apertura al diálogo con ciertos sectores y el ataque verbal a la estructura religiosa muestra que Washington busca aprovechar las grietas en el liderazgo de Irán para debilitar al régimen desde su interior.
Intermediarios y el papel de la diplomacia
En una conversación adicional con el canal Al Jazeera, Rubio detalló que gran parte de esta comunicación se está llevando a cabo a través de terceros países y mediadores internacionales. Aunque confirmó que ha habido algunas charlas directas, aclaró que el proceso es delicado y se encuentra en una etapa de exploración. La intención del presidente Trump, según Rubio, sigue siendo preferir la diplomacia siempre que sea posible, pero solo con interlocutores que demuestren ser diferentes a los sectores que han mantenido la confrontación abierta hasta ahora.






