
21 de Enero del 2026.- Un grupo de docentes, acompañados por el diputado federal Santiago González Soto, se presentó en el Palacio de Gobierno de Nuevo León para entregar un exhorto formal. El objetivo principal es que las autoridades estatales reconozcan y liquiden una deuda acumulada que supera los 800 millones de pesos. Los manifestantes señalaron que este recurso corresponde a conceptos que no han sido cubiertos durante los años 2024 y 2025, afectando la estabilidad económica de miles de familias en la entidad.
El diputado federal explicó durante el encuentro que el monto total de las pensiones adeudadas asciende aproximadamente a 829 millones de pesos, afectando directamente a unos 15 mil profesores de la Sección 50. La movilización busca que tanto el Gobernador como el Secretario General de Gobierno den una respuesta clara y establezcan un calendario de pagos. Los docentes jubilados aseguran que han agotado diversas instancias legales y administrativas sin obtener una solución definitiva hasta el momento.
Falta de presupuesto para los docentes de la Sección 50
Una de las mayores preocupaciones de los afectados es que el pago de estas pensiones por pagar no fue incluido en el Presupuesto Fiscal de 2026. Los maestros han solicitado anteriormente el apoyo del Congreso de Nuevo León y del Gobierno Federal, pero la respuesta ha sido que el conflicto debe resolverse localmente. Esto se debe a que los recursos del Isssteleón dependen directamente de la administración estatal, lo que deja la responsabilidad total en manos de las autoridades nuevoleonesas.
La tensión entre el magisterio y el gobierno ha ido en aumento debido a que no se ha logrado concretar el incremento del 6.46 por ciento que se les debe. Los representantes de los docentes jubilados mencionan que este ajuste es vital para compensar el costo de la vida actual. Al no ver reflejado este aumento en sus depósitos mensuales, los maestros sienten que sus derechos laborales y de retiro están siendo vulnerados por la falta de voluntad política en el estado.
Movilizaciones constantes por la seguridad social
Esta no es la primera vez que los maestros salen a las calles, pues el pasado 14 de enero se registró una protesta masiva con más de 100 participantes. En esa ocasión, acudieron a la Oficialía de Partes del Congreso para intentar que los legisladores intercedieran en la asignación del recurso. Sin embargo, al tratarse de pensiones de jubilación atrasadas, el proceso burocrático ha sido lento y los maestros denuncian que se les ha dado largas sin ofrecer soluciones concretas.
La urgencia del pago radica en que la mayoría de los profesores jubilados dependen exclusivamente de este ingreso para cubrir sus necesidades básicas. Muchos de ellos han manifestado que el dinero es indispensable para costear tratamientos médicos y medicinas, servicios que son esenciales dada su avanzada edad. La falta de este flujo económico pone en riesgo no solo su patrimonio, sino también su salud y calidad de vida tras décadas de servicio frente a grupo.






