
Más de 300 personas se dieron cita en la capital del estado para presenciar la Luna Roja en Chetumal durante el eclipse lunar total. El evento se llevó a cabo en la explanada de la Megaescultura, donde familias completas acudieron desde temprana hora para disfrutar del fenómeno astronómico.
Desde las cinco de la mañana, el lugar comenzó a llenarse de niñas, niños, jóvenes y adultos interesados en observar el espectáculo natural. La actividad combinó divulgación científica con convivencia familiar, fortaleciendo el interés por la astronomía en la región.
Eclipse lunar total cautiva a familias
El momento más esperado ocurrió a las 6:10 horas, cuando la sombra de la Tierra cubrió por completo al satélite natural. Fue entonces cuando apareció el característico tono rojizo que distingue a la Luna Roja en Chetumal, visible tanto a simple vista como a través de los telescopios instalados en el lugar.
La jornada fue organizada por el Planetario Yook’ol Kaab en coordinación con el Consejo Quintanarroense de Humanidades, Ciencias y Tecnología, el Instituto de la Cultura y las Artes y la Agencia de Proyectos Estratégicos. La directora del planetario, Paola Angulo, destacó la amplia participación ciudadana pese al horario temprano.
Entre los grupos asistentes estuvieron Andrómeda, de la secundaria David Alfaro Siqueiros; Leones Cósmicos, del CBTIS 214; Zacil E’k, de la primaria Ignacio Ramírez; COMET’s; así como estudiantes de la secundaria Valentín Gómez Farías. La presencia de estos colectivos reforzó el enfoque educativo del evento.
Participación supera expectativas
Aunque previamente se habían registrado 253 personas, la cifra final superó las 300, consolidando la observación pública como una de las más concurridas en la ciudad. La Luna Roja en Chetumal no solo iluminó el cielo, sino que también fortaleció el interés por las actividades científicas en Quintana Roo.
Como dato adicional, especialistas explicaron que el tono rojizo se produce porque la atmósfera terrestre filtra la luz solar y permite que solo pasen las longitudes de onda rojizas, fenómeno conocido como dispersión de Rayleigh. Este tipo de eclipses no representa ningún riesgo para la vista, por lo que puede observarse sin protección especial.
Autoridades adelantaron que continuarán impulsando este tipo de encuentros para fomentar la cultura científica, especialmente entre estudiantes. La alta asistencia confirma que la astronomía despierta cada vez más curiosidad entre la población local.





