
8 ENERO 2026-INTERNACIONAL- El líder separatista yemení Aidaros Alzubidi abandonó Yemen y se trasladó a Emiratos Árabes Unidos luego de fracasar en su intento por consolidar un proyecto secesionista en el sur del país. Así lo informó una coalición liderada por Arabia Saudita, que además lo acusó formalmente de alta traición y confirmó su destitución del órgano presidencial yemení. La salida del dirigente marca un nuevo episodio de tensión dentro del ya complejo conflicto interno.
De acuerdo con la coalición, la huida se produjo tras varias semanas de enfrentamientos políticos y militares, así como después de que Alzubidi no asistiera a conversaciones clave convocadas en Riad. En respuesta, fuerzas saudíes bombardearon su provincia natal, una acción que elevó la presión sobre el separatista yemení y aceleró su salida del país en medio de un escenario cada vez más adverso.

Según información oficial, el líder separatista yemení salió de la ciudad portuaria de Adén durante la madrugada, abordando primero una embarcación con destino a Berbera, en Somalilandia. Posteriormente, se trasladó a Mogadiscio en un avión de fabricación rusa, bajo supervisión de funcionarios emiratíes, antes de llegar finalmente a un aeropuerto militar en Abu Dabi, donde aterrizó la noche del miércoles.
Arabia Saudita sostuvo que esta operación evidencia el respaldo logístico que Emiratos Árabes Unidos habría brindado a Alzubidi, líder del Consejo de Transición del Sur. Este apoyo ha sido un punto de fricción dentro de la coalición árabe, ya que Riad y Abu Dabi, aunque aliados, respaldan a facciones distintas dentro del gobierno yemení reconocido internacionalmente.

El intento de secesión anunciado a inicios de enero por los independentistas del sur sorprendió al panorama político yemení. El plan proponía una transición de dos años para crear un Estado autónomo, lo que representó un giro importante en un conflicto que enfrenta al gobierno central con los rebeldes hutíes respaldados por Irán.
El Consejo de Transición del Sur trasladó fuerzas a las provincias de Hadramawt y Mahra, zonas estratégicas por su cercanía con Arabia Saudita y Omán. Sin embargo, los avances fueron frenados por ataques aéreos saudíes y una contraofensiva terrestre, lo que terminó por limitar su margen de maniobra y evidenciar la fragilidad del proyecto separatista.
En paralelo, el STC denunció que una delegación de más de 50 de sus funcionarios fue detenida tras llegar a Riad para negociar. Las autoridades saudíes respondieron publicando imágenes de una reunión con parte de esa delegación y anunciaron futuras conversaciones sobre el sur de Yemen, lo que sugiere un intento por reconducir el diálogo político pese a la crisis.







