
23 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La situación en la frontera norte de Israel ha escalado dramáticamente este lunes, provocando que el presidente de Líbano, Joseph Aoun, denuncie lo que considera los preparativos finales para una ** incursión por tierra israelí**. La destrucción de un puente clave sobre el río Litani, específicamente en la zona de Qasmiyeh, ha sido señalada por las autoridades libanesas como una señal inequívoca de que el conflicto entrará en una nueva y más peligrosa etapa. Aoun calificó estas acciones como un «castigo colectivo» contra la población civil y solicitó urgentemente la intervención de las Naciones Unidas para frenar el avance militar.
El puente derribado representaba una arteria vital para la movilidad en el sur del país, ya que formaba parte de la carretera costera principal que conecta la región de Tiro con el resto del territorio libanés. Según el mandatario, este tipo de ataques a la infraestructura civil son el preludio típico de una ofensiva terrestre en Líbano, diseñada para aislar comunidades y facilitar el movimiento de tropas extranjeras. La soberanía del país se encuentra en su punto más frágil desde que comenzaron las hostilidades el pasado 2 de marzo, tras el inicio de los intercambios de fuego entre ambos bandos.
Órdenes de destrucción masiva en el sur
Por su parte, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, confirmó que el ejército tiene instrucciones precisas de destruir todos los puentes que cruzan el río Litani. La justificación del mando israelí es que estas estructuras son utilizadas por Hezbollah para el traslado de armamento y combatientes hacia la zona fronteriza. Esta política de «tierra quemada» busca impedir cualquier contraataque organizado y asegurar que la entrada terrestre de Israel no encuentre resistencia logística. Katz incluso comparó las tácticas actuales con las operaciones realizadas anteriormente en la Franja de Gaza, mencionando la demolición de viviendas en aldeas estratégicas.
El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, reforzó este mensaje al anunciar que intensificarán las operaciones selectivas en suelo libanés durante las próximas semanas. Mientras tanto, en el terreno, corresponsales internacionales han reportado columnas de humo en la región de Tiro, confirmando el impacto de misiles en la infraestructura de transporte. Las fuerzas israelíes aseguran que estas medidas son necesarias para neutralizar la amenaza de la Fuerza Raduán, la unidad de élite de Hezbollah, cuyo comandante habría muerto recientemente en un operativo de precisión.
Crisis política y presencia extranjera en Líbano
En medio del caos militar, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, lanzó una acusación interna que complica aún más el panorama diplomático. Salam afirmó que miembros de los Guardianes de la Revolución de Irán están operando ilegalmente dentro de Líbano, utilizando pasaportes falsos para dirigir las acciones de Hezbollah. Esta supuesta presencia extranjera justifica, a ojos de Israel, la necesidad de una maniobra terrestre en territorio libanés para expulsar a las fuerzas que responden directamente a Teherán, en una guerra que ya ha cobrado su primera víctima mortal en el norte de Israel por el impacto de un cohete.





