
Un equipo de astrónomos identificó un sistema planetario inusual alrededor de la enana roja LHS 1903, cuyo diseño contradice los modelos tradicionales de formación planetaria. Las observaciones fueron realizadas con el satélite CHEOPS de la Agencia Espacial Europea, según informó Science News.
Los datos revelaron una estructura planetaria “invertida” que ha obligado a los científicos a replantear parte de la teoría sobre cómo nacen y evolucionan los sistemas estelares. Este hallazgo abre nuevas preguntas sobre la diversidad de mundos en la galaxia.
Una estructura planetaria inesperada
De acuerdo con la teoría clásica basada en nuestro sistema solar, los planetas rocosos suelen ubicarse en las órbitas más cercanas a la estrella, mientras que los gigantes gaseosos permanecen más lejos. Sin embargo, el sistema que rodea a LHS 1903 rompe esa lógica establecida.
Inicialmente se detectaron tres planetas: uno rocoso cercano y dos gigantes gaseosos más externos, una configuración coherente con lo previsto. La sorpresa llegó cuando se confirmó la existencia de un cuarto planeta rocoso situado más allá de los gigantes gaseosos.
Esta disposición —roca, gas, gas, roca— es la primera vez que se observa en el espacio y ha sido descrita como una estructura tipo “sándwich”. El descubrimiento resultó impactante porque contradice la idea de que la radiación estelar impide la formación de mundos rocosos en regiones más alejadas tras la presencia de gigantes gaseosos.
Nuevo modelo sobre la evolución planetaria
Para explicar esta configuración, los investigadores publicaron en la revista Science un nuevo modelo de evolución planetaria. Según esta propuesta, los planetas de LHS 1903 no se formaron al mismo tiempo, lo que ayudaría a entender la distribución atípica.
El cuarto planeta rocoso habría surgido mucho después de que el disco de gas original casi desapareciera. Al no existir suficiente material gaseoso disponible, este mundo no pudo desarrollar una atmósfera espesa, pese a encontrarse en una órbita más lejana.






