
19 de Febrero del 2026.- La situación de inseguridad sigue golpeando con fuerza al municipio de Felipe Carrillo Puerto, específicamente en el corredor que conecta a Tepich con San Ramón. A pesar de los esfuerzos de las autoridades por recuperar el control, la violencia en la zona rural se manifestó nuevamente con tres ataques directos en menos de 24 horas. Estos hechos han encendido las alarmas entre los pobladores, quienes ven cómo los delincuentes continúan operando impunemente en los caminos vecinales, desafiando la presencia de las fuerzas del orden que patrullan la región.
Uno de los incidentes más graves involucró a un taxista que transitaba por dicho tramo carretero cuando fue sorprendido por hombres armados. Al notar la presencia de los sujetos que intentaban cerrarle el paso, el conductor decidió acelerar para salvar su vida, lo que provocó que los delincuentes dispararan contra su vehículo. Los proyectiles impactaron en el cofre y la puerta del copiloto, pero afortunadamente el chofer logró llegar a la base de la policía para pedir auxilio ante esta ola de violencia en la zona rural que parece no dar tregua.
Ataques constantes contra ciudadanos
La jornada de terror continuó con un motociclista que fue interceptado por un grupo armado en la misma zona. Según el reporte de las víctimas, los agresores no solo le robaron su medio de transporte, sino que lo golpearon y lo dejaron atado entre la maleza para evitar que pidiera ayuda de inmediato. Este tipo de actos demuestran el nivel de peligrosidad y la falta de temor de los criminales, quienes ejecutan estos asaltos a plena luz del día, incrementando la percepción de la violencia en la zona rural entre los trabajadores del campo.
Un tercer conductor también informó haber sido blanco de un intento de asalto bajo el mismo «modus operandi». Al igual que el taxista, este ciudadano tuvo que realizar maniobras evasivas para escapar de los sujetos armados que acechan en la carretera. Aunque se han instalado filtros de revisión y vigilancia en comunidades cercanas como Francisco May y La Noria, los resultados han sido nulos hasta el momento, ya que no hay detenidos por estos eventos recientes que mantienen viva la violencia en la zona rural.
Antecedentes y temor en la comunidad
En aquel operativo se logró la captura de cuatro personas, entre ellas tres menores de edad, vinculadas a una célula delictiva. Sin embargo, estas detenciones no han sido suficientes para frenar la violencia en la zona rural, pues los habitantes aseguran que todavía hay gente armada circulando por los ranchos y brechas de la región de Yodzonot Chico.
Finalmente, la población se encuentra en una situación vulnerable debido al miedo a las represalias, lo que impide que muchas víctimas acudan a realizar denuncias formales ante la fiscalía. Las autoridades han pedido a la gente que colabore con información de manera anónima para poder dar con los responsables. Mientras tanto, el sentimiento de inseguridad persiste, y la violencia en la zona rural sigue siendo el principal obstáculo para el desarrollo tranquilo de las actividades agrícolas y de transporte en el corazón de Quintana Roo.






