
12 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La Alianza Atlántica ha dado un paso decisivo este miércoles al poner en marcha una nueva iniciativa militar denominada Centinela Ártico. Este esfuerzo busca reforzar la vigilancia y protección en el extremo norte del planeta, una zona que ha ganado relevancia tras las recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre Groenlandia. Con esta medida, la organización intenta calmar las aguas y asegurar que el territorio permanezca bajo una supervisión coordinada y eficiente frente a cualquier amenaza externa.
En esta primera etapa, el proyecto Centinela Ártico funcionará como un paraguas para agrupar diversos ejercicios militares que ya realizan los países de la zona de forma individual. Entre ellos destacan la «Resistencia Ártica» de Dinamarca y la «Respuesta Fría» de Noruega, maniobras que anteriormente generaron roces diplomáticos y amenazas de aranceles. Es importante mencionar que este plan no contempla que se queden tropas de forma fija en la región, sino que se trata de una estrategia de entrenamiento y respuesta rápida.
Compromiso con la estabilidad regional
El general Alexus Grynkewich, quien está al mando de las fuerzas de la Alianza en Europa, destacó que el Centinela Ártico es una prueba clara del compromiso para cuidar a sus miembros. Según el mando militar, el Ártico es uno de los lugares más difíciles del mundo debido a su clima extremo, pero también es uno de los puntos más importantes para la seguridad global. Por ello, el objetivo principal es asegurar que el Alto Norte siga siendo un espacio seguro para todas las naciones aliadas.
La estrategia busca aprovechar la unión de fuerzas de todos los países participantes para proteger la soberanía de sus territorios. Al integrar los esfuerzos bajo el nombre de Centinela Ártico, se envía un mensaje de unidad frente a las tensiones políticas que surgieron hace apenas un mes. El comunicado oficial resalta que la prioridad es mantener la paz en una zona donde el deshielo y las nuevas rutas comerciales están despertando el interés de diversas potencias mundiales.
Refuerzo de tropas y ejercicios futuros
Como una de las primeras acciones concretas bajo este marco, Gran Bretaña ha anunciado que aumentará significativamente su presencia en Noruega. En un plazo de tres años, los británicos planean duplicar su número de militares en la zona, pasando de mil a dos mil efectivos. Muchos de estos soldados formarán parte del ejercicio «León Protector», el cual ya estaba programado para el mes de septiembre pero que ahora cobra una mayor relevancia estratégica dentro del plan Centinela Ártico.
El factor de los recursos naturales






