
6 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, manifestó este jueves su total rechazo ante el brutal suceso ocurrido en el estado de Kwara, en Nigeria. Según los informes oficiales, este acto terrorista tuvo lugar el pasado martes y resultó en la trágica muerte de más de cien personas en una zona que ha sufrido el azote de la violencia recientemente. El organismo internacional calificó los hechos como una atrocidad y exigió que las autoridades actúen con rapidez para encontrar a los responsables de esta matanza.
A través de su portavoz, Stéphane Dujarric, el líder de las Naciones Unidas envió sus más sinceras condolencias a los familiares de los fallecidos y mostró su apoyo al pueblo y al Gobierno de Nigeria. Además de lamentar la pérdida de vidas humanas, el secretario general deseó una pronta recuperación a todas las personas que resultaron heridas durante la incursión armada. El mensaje subraya la gravedad de la situación en un país que lucha constantemente contra la inseguridad y la expansión de grupos extremistas en su territorio.
Solidaridad internacional frente al extremismo armado
En sus declaraciones, Guterres reiteró que la ONU mantiene una solidaridad inquebrantable con Nigeria en su difícil tarea de combatir este tipo de violencia terrorista que tanto daño causa a la sociedad. El secretario general destacó que es de vital importancia llevar a los autores de estos crímenes ante la justicia para que no queden impunes. La organización internacional reafirmó su compromiso de colaborar en los esfuerzos por erradicar el extremismo y devolver la paz a las regiones que hoy se encuentran sumidas en el miedo.
El ataque se concentró específicamente en las aldeas de Woro y Nuku, las cuales pertenecen a la localidad de Kaima, donde el grupo Boko Haram ha sido señalado como el principal responsable por las autoridades locales. Durante la incursión, no solo se perdieron vidas, sino que también se reportó el secuestro de un número indeterminado de mujeres y niños. Este componente del atentado terrorista añade una capa extra de preocupación para la comunidad internacional, ya que los secuestros masivos se han vuelto una táctica común para generar terror.

Contexto de la inseguridad y operaciones militares en la región
Este lamentable episodio ocurre en un momento en que las Fuerzas Armadas de Nigeria han intensificado sus operativos para desmantelar las bases de operaciones de los grupos insurgentes en el noreste del país. Históricamente, esa región ha sido el epicentro de la inestabilidad, pero lamentablemente la inseguridad se ha ido desplazando hacia otras zonas del norte y este de la nación. A pesar de los esfuerzos militares por frenar el avance de los radicales, los ataques contra poblaciones civiles vulnerables siguen representando un desafío enorme.
El despliegue de tropas en áreas estratégicas busca debilitar la estructura de mando de los grupos que ejecutan cualquier amenaza terrorista contra la población civil nigeriana. Sin embargo, la extensión del territorio y la porosidad de ciertas zonas rurales facilitan que los atacantes se movilicen y realicen golpes sorpresa antes de retirarse. La ONU ha pedido que se refuercen no solo las medidas de seguridad, sino también el apoyo humanitario para las miles de personas que han tenido que abandonar sus hogares huyendo del conflicto.






