
5 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La activista iraní y Premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, ha comenzado una protesta extrema este miércoles al declararse en huelga de hambre dentro de la prisión. Esta medida busca denunciar las condiciones precarias de su encierro y lo que ella considera una detención totalmente ilegal tras ser arrestada en diciembre pasado. La noticia ha causado una gran preocupación a nivel internacional, ya que Mohammadi es un símbolo global de la lucha por los derechos humanos y la libertad de las mujeres en su país.
La fundación que representa a la Nobel de la Paz explicó a través de sus redes sociales que la activista tomó esta difícil decisión el pasado lunes. El motivo principal es el rechazo al trato que recibe en la cárcel de Mashhad, donde las autoridades iraníes le han prohibido hablar con sus abogados. Además, se le ha negado el derecho básico de comunicarse con su familia, lo que aumenta el aislamiento y la presión psicológica sobre ella y sus seres queridos en este momento tan delicado.
El entorno de la detención de la Nobel de la Paz
Desde que fue detenida el 12 de diciembre, la situación de Mohammadi ha sido de casi total incomunicación, habiendo recibido solo una breve llamada telefónica de su hermano. La organización que la apoya denunció que tanto amigos como familiares están bajo una vigilancia constante y sufren amenazas por parte de las fuerzas de seguridad. El objetivo de estas presiones es silenciar cualquier denuncia pública sobre su caso y evitar que la comunidad internacional ponga sus ojos en lo que sucede dentro de las prisiones iraníes.
La captura de la Nobel de la Paz ocurrió durante un evento en memoria del abogado Josrou Alikordi, quien murió en circunstancias que aún no han sido aclaradas por el gobierno. En ese mismo operativo, la fiscalía local informó que cerca de 40 personas fueron arrestadas, lo que demuestra la mano dura que se aplica contra quienes intentan honrar a figuras de la oposición. Esta nueva detención interrumpe un breve periodo de libertad que la activista había conseguido por razones de salud a finales del año 2024.

Salud y condenas previas de la Nobel de la Paz
El historial médico de Mohammadi es un factor que agrava la preocupación por su vida durante esta huelga de hambre, ya que ha sufrido múltiples infartos en el pasado. En el año 2022 tuvo que ser operada de urgencia y su familia ha denunciado repetidamente que las autoridades le niegan la atención médica necesaria a pesar de su estado crítico. A pesar de su debilidad física, ella ha decidido poner su cuerpo en riesgo una vez más para exigir justicia y el respeto a los derechos legales que le corresponden.
A lo largo de las últimas dos décadas, la Nobel de la Paz ha pasado la mayor parte de su tiempo tras las rejas, acumulando condenas que suman más de 30 años de prisión. La mayoría de estos castigos se deben a su valiente participación en protestas contra las leyes de vestimenta obligatoria para las mujeres en Irán. Su resistencia constante la ha convertido en una figura incómoda para el régimen, pero también en una inspiración para millones de personas que buscan un cambio democrático en la región.
El «Apartheid de Género» en la agenda internacional
Mohammadi argumenta que la opresión sistemática contra las mujeres en Irán no es solo una cuestión de leyes locales, sino una estructura de segregación comparable a la que existió en Sudáfrica. Este enfoque busca que los líderes mundiales no solo pidan su liberación, sino que impongan sanciones específicas basadas en tratados internacionales que protejan a las mujeres de una exclusión social y legal permanente.






