
9 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La industria de la vestimenta está viviendo una transformación total este lunes, consolidando a la moda circular como la opción preferida de los consumidores conscientes en todo el mundo. Este modelo, que prioriza el reciclaje, la reutilización y la reparación de prendas, ha dejado de ser un nicho para convertirse en la norma de las grandes marcas internacionales. El objetivo es reducir el impacto ambiental masivo que genera la producción de ropa nueva, fomentando un ciclo de vida mucho más largo para cada artículo y evitando que toneladas de textiles terminen en vertederos cada año.
El auge de la moda circular se debe en gran parte a una nueva mentalidad en las generaciones más jóvenes, quienes exigen transparencia y sostenibilidad a sus marcas favoritas. Ahora es común ver tiendas que ofrecen servicios de reparación gratuita o sistemas de intercambio de ropa usada por créditos de compra. Esta tendencia no solo ayuda al planeta, sino que también representa un ahorro significativo para el bolsillo de los ciudadanos, quienes prefieren invertir en piezas de mayor calidad que puedan durar décadas en lugar de seguir el ritmo acelerado de la moda rápida.

Beneficios económicos de la moda circular
Adoptar la moda circular ha generado un nuevo mercado de empleos verdes dedicados a la restauración de textiles y el diseño basado en materiales reciclados. Muchas pequeñas empresas y artesanos locales han encontrado en esta tendencia una oportunidad de crecimiento, ofreciendo productos únicos y personalizados que tienen una historia detrás. Además, las plataformas digitales de reventa han visto un incremento récord en sus usuarios, facilitando que la ropa circule entre diferentes personas y extendiendo su utilidad sin necesidad de utilizar nuevos recursos naturales en el proceso.
El futuro sustentable con la moda circular
Para que la moda circular siga prosperando, los expertos señalan que es fundamental educar al consumidor sobre cómo cuidar mejor sus prendas. El lavado a bajas temperaturas y el secado al aire libre son prácticas sencillas que ayudan a que la ropa no se desgaste prematuramente. Asimismo, se espera que en el futuro cercano existan leyes más estrictas que obliguen a las empresas a hacerse responsables del desecho de sus productos, impulsando una innovación constante en textiles biodegradables y técnicas de producción que no contaminen el agua con tintes químicos nocivos.






