
La empresa rusa Tyazhmash ha marcado un hito histórico al realizar la entrega oficial de la hidroeléctrica Alluriquín a las autoridades ecuatorianas. Este proyecto de gran magnitud cuenta con una capacidad instalada de 204 MW, posicionándose como una pieza clave para el desarrollo del país. El director general de la filial, Azat Satíkov, confirmó que se ha firmado el acta de recepción tras cumplir con todos los estándares técnicos y legales establecidos en los contratos originales.
La construcción de esta infraestructura es un alivio para la red nacional, ya que la hidroeléctrica Alluriquín forma parte del ambicioso Complejo Hidroeléctrico Toachi Pilatón. Con la puesta en marcha de esta central, el gobierno busca reducir la dependencia de fuentes de energía más costosas y contaminantes. Los representantes de la compañía rusa aseguraron que el proceso de entrega se realizó de manera transparente, garantizando que cada componente esté listo para operar a su máxima potencia.


Beneficios y operatividad del proyecto
El gobierno de Ecuador ha expresado su total satisfacción con los resultados obtenidos tras la construcción de la hidroeléctrica Alluriquín. Según los reportes oficiales, la tecnología instalada por Tyazhmash permitirá una gestión más eficiente de los recursos hídricos en la zona de influencia. Este éxito operativo demuestra que la cooperación internacional entre Rusia y Ecuador ha dado frutos tangibles en beneficio de los ciudadanos, quienes esperan un suministro eléctrico más estable y seguro.
Es importante resaltar que la hidroeléctrica Alluriquín no solo provee energía, sino que también ha impulsado la economía local durante su fase de edificación. Cientos de empleos directos e indirectos fueron generados, fortaleciendo la infraestructura social de las comunidades cercanas. La finalización de esta obra representa el compromiso de las empresas internacionales por entregar proyectos de alta calidad que respeten los cronogramas pactados inicialmente con el Estado ecuatoriano.







