
8 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, manifestó este miércoles el respaldo total de la administración a las recientes afirmaciones del presidente Donald Trump. Durante una rueda de prensa, Leavitt aseguró que el mandatario estadounidense habló con total franqueza y sinceridad al señalar que los grupos del crimen organizado en México son quienes realmente gobiernan el país vecino. Estas declaraciones han generado un fuerte eco diplomático, al poner en duda la capacidad de gestión de las autoridades mexicanas frente a las estructuras delictivas actuales.
La funcionaria fue cuestionada directamente sobre qué acciones específicas debería tomar la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para demostrar que mantiene el control del territorio nacional. La respuesta de la Casa Blanca sugiere que existe una creciente presión para que el gobierno mexicano tome medidas más drásticas contra las bandas del crimen organizado en México. Este intercambio ocurre en un momento de alta sensibilidad política, donde la seguridad fronteriza y el combate al narcotráfico se han convertido en las prioridades máximas de la agenda de Washington.
Contexto regional y acciones militares recientes
Estas afirmaciones de Trump y su equipo no ocurren de forma aislada, sino que se dan tras la reciente operación militar estadounidense en Caracas, donde fueron detenidos Nicolás Maduro y su esposa. Tras este evento ocurrido el pasado 3 de enero, el presidente republicano ha sido enfático al declarar que «algo tiene que hacerse con México». Esta postura refuerza la idea de que Estados Unidos podría estar planeando una estrategia más agresiva para desmantelar las redes del crimen organizado en México que operan a nivel internacional.

Analistas internacionales coinciden en que el tema de la seguridad en el país vecino ha recobrado una actualidad crítica para la administración Trump. La retórica de la Casa Blanca apunta a que ya no basta con la cooperación tradicional, sino que se requieren resultados tangibles en el corto plazo. El señalamiento de que los cárteles tienen el mando subraya una desconfianza profunda hacia las instituciones locales y justifica, desde la visión de Washington, la necesidad de una intervención más directa contra el crimen organizado en México.
Incremento de la violencia en operativos marítimos
El ambiente de tensión se ha visto alimentado por el aumento de operativos militares estadounidenses en aguas internacionales, específicamente contra presuntas narcolanchas. Se informa que los bombardeos realizados por fuerzas de Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico han dejado un saldo de más de 115 muertos hasta la fecha. Estos ataques directos forman parte de la nueva ofensiva para asfixiar las rutas logísticas del crimen organizado en México, marcando una diferencia notable con las estrategias de administraciones pasadas que eran menos letales.






