
11 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. La Asociación Nacional de Gobernadores ha tomado la decisión de cancelar su reunión formal con el presidente Donald Trump, la cual estaba prevista para este mes en Washington. Esta medida se tomó después de que la Casa Blanca anunciara su intención de invitar únicamente a los líderes estatales que pertenecen al partido republicano. El cambio en el formato del evento rompe con la tradición de mantener espacios neutrales para el diálogo entre los diferentes estados de la unión.
El gobernador de Oklahoma y actual presidente de la NGA, Kevin Stitt, fue quien comunicó esta noticia a través de una carta enviada a sus colegas. En el documento, Stitt explicó que el personal de la organización recibió la instrucción de que solo los republicanos serían bienvenidos el próximo 20 de febrero. Debido a que la misión de la agrupación de gobernadores es representar a los 55 mandatarios estatales sin distinción, la institución decidió desvincularse por completo de la organización de dicho evento.
El impacto de la división política en los estados
La decisión de la Casa Blanca ha generado un eco de preocupación dentro de la organización de líderes estatales, ya que este grupo es uno de los pocos espacios donde demócratas y republicanos trabajan juntos. Kevin Stitt enfatizó en su mensaje que no se debe permitir que acciones divisivas logren su objetivo de separar a los líderes. Para la asociación de mandatarios, mantener el enfoque en el deber compartido hacia los ciudadanos es más importante que ceder ante las distracciones políticas que surgen desde la capital.

Históricamente, la Asociación Nacional de Gobernadores ha servido como un modelo de liderazgo pragmático frente a la polarización de Washington. Sin embargo, las tensiones ya eran evidentes desde el año pasado, cuando se presentaron fuertes intercambios de palabras entre el mandatario y figuras demócratas. Estos conflictos previos, sumados a la nueva restricción de invitados, terminaron por fracturar la relación logística entre la Casa Blanca y la unión de gobernadores.
Antecedentes de conflictos y el futuro de la cooperación
Un ejemplo claro de esta fricción ocurrió cuando el presidente amenazó con retirar fondos federales a Maine por temas relacionados con atletas transgénero. En esa ocasión, la respuesta de la gobernadora Janet Mills fue contundente, escalando el conflicto a niveles judiciales. Estos roces han dificultado que la entidad de gobernadores de EE. UU. pueda realizar sus funciones de mediación de manera efectiva, llevando a la actual cancelación del programa oficial de negocios con la presidencia.
Pese a la cancelación de la cita en la Casa Blanca, la Asociación Nacional de Gobernadores mantendrá su agenda de reuniones del 19 al 21 de febrero. El objetivo principal seguirá siendo analizar los problemas prioritarios que enfrentan las comunidades en todo el país. Los líderes buscan demostrar que, a diferencia de lo que ocurre en otros niveles del gobierno, los estados aún pueden colaborar bajo una visión común de servicio público y respeto institucional.
¿Qué es el «Pragmatismo de los Estados»?
Es vital notar que la NGA no solo organiza cenas o charlas; es la encargada de negociar acuerdos de infraestructura interestatal y fondos de emergencia para desastres. Al quedar fuera los demócratas, estados como California o Nueva York podrían ver retrasadas sus gestiones técnicas que dependen de esta coordinación bilateral. La neutralidad de la NGA es su mayor activo: permite que un gobernador republicano de un estado agrícola colabore con un demócrata de un estado industrial en temas de comercio, algo que ahora queda en el aire.






