
4 FEBRERO 2026- CDMX- La apertura total del Tren Interurbano México-Toluca, con la entrada en operación de la estación Observatorio, ha generado un fuerte impacto económico en las empresas de transporte foráneo que cubren esta misma ruta. Representantes del sector estiman pérdidas de hasta 65 por ciento, derivadas de la disminución constante en el número de pasajeros que optan ahora por el servicio ferroviario.
Emiliano Reyes Estrada, representante de la línea Caminante ante la Cámara Nacional de Autotransporte, Pasaje y Turismo (Canapat) en el Estado de México, explicó que la caída en la demanda comenzó desde agosto de 2024, cuando se inauguró la estación Santa Fe del Tren Interurbano México-Toluca. En los primeros meses, dijo, la afectación fue de hasta 40 por ciento en el número de usuarios.

Con la apertura de Observatorio, la reducción se estima entre 25 y 35 por ciento adicional, lo que complica aún más el panorama para las empresas. Aunque descartó despidos inmediatos, Reyes Estrada señaló que será necesario buscar rutas alternas y ajustes operativos conforme avance el tiempo y se consolide el nuevo esquema de movilidad.
Por su parte, Jesús Piña, representante de otra empresa de transporte, detalló que la afectación económica para su línea podría alcanzar entre 30 y 40 por ciento. Aun así, aseguró que mantendrán las mismas unidades y corridas en la ruta México-Toluca, aunque reconoció que la frecuencia del servicio podría verse modificada si la tendencia continúa.

Como parte de las estrategias de adaptación, algunas empresas han implementado tarifas promocionales. Piña recordó que se habilitó una ruta desde la estación Lerma a la Ciudad de México con un costo de 50 pesos, esquema que podría extenderse a trayectos como Tenango-Ciudad de México y Temoaya-Ciudad de México, buscando competir con el Tren Interurbano México-Toluca.
Además, se analizan conexiones directas con estaciones del tren para facilitar el traslado de usuarios que combinan ambos servicios. La intención es que los pasajeros puedan elegir entre viajar en el tren o continuar su recorrido en autobús, sin que esto represente un gasto mayor o pérdida de tiempo.






