11 DE MARZO DEL 2026 – NACIONAL. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México ha tomado medidas contundentes al procesar a tres médicos cirujanos por su presunta responsabilidad en la muerte de dos personas y lesiones en una más. Los señalados, identificados como Jesús Fernando “N”, Carolina “N” y Diego “N”, realizaban procedimientos en una clínica de la capital mexiquense que operaba sin las certificaciones necesarias. Este caso ha conmocionado a la opinión pública, pues revela una serie de omisiones graves ocurridas entre los años 2013 y 2024, poniendo en duda la seguridad de los pacientes que buscan una operación de belleza en centros de salud no autorizados.

En uno de los eventos más documentados, ocurrido en octubre de 2021, una paciente ingresó a la clínica «Santa Teresa» para someterse a varios procedimientos simultáneos. Las investigaciones periciales demostraron que los médicos ignoraron por completo una valoración previa esencial, a pesar de que la persona presentaba un riesgo quirúrgico elevado. En lugar de realizar una sola intervención programada, los doctores decidieron ejecutar tres procedimientos de remodelación corporal sumamente complejos y largos, lo que derivó en complicaciones fatales de las cuales la paciente no pudo recuperarse debido a la falta de equipo de emergencia en el lugar.
Tras la intervención, la mujer sufrió un deterioro rápido en su estado de salud, compatible con una complicación circulatoria grave. El dictamen de arbitraje médico fue decisivo, al señalar que los cirujanos no ordenaron el traslado inmediato de la víctima a un hospital con la infraestructura adecuada para salvarle la vida. Al realizar esta intervención plástica riesgosa en un sitio que no contaba con lo indispensable para urgencias, los médicos incurrieron en una falta de ética y responsabilidad que hoy los mantiene bajo el escrutinio de la ley y con sentencias de prisión pendientes.
Antecedentes de mala práctica y sentencias previas
No es la primera vez que estos profesionales enfrentan a la justicia, ya que el pasado 19 de abril de 2024 fueron sentenciados a más de siete años de cárcel por otro caso de lesiones. Además de la prisión, el juez les impuso multas y pagos por casi un millón de pesos para cubrir el daño moral y material causado. Sin embargo, gracias a diversos recursos legales, los médicos habían logrado mantener sus derechos para seguir practicando cada mejora estética quirúrgica, una situación que ha generado indignación entre los familiares de las víctimas y las autoridades mexiquenses.
Por si fuera poco, el médico Jesús Fernando “N” enfrenta un proceso adicional por el fallecimiento de un paciente masculino en el año 2013. En aquella ocasión, el doctor realizó una liposucción y dio de alta al paciente apenas seis horas después, ignorando los protocolos de vigilancia. El hombre regresó al hospital al día siguiente con perforaciones intestinales causadas por las herramientas usadas en la operación de contorno físico, lo que finalmente le causó la muerte por infecciones severas. Debido a esta reincidencia, el médico se encuentra actualmente en prisión preventiva.






