
17 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El ejército de Israel dio inicio este lunes a una serie de maniobras militares calificadas como «limitadas y selectivas» dentro del territorio libanés. Estas acciones tienen como objetivo principal atacar los bastiones clave de la organización Hezbollah para, según el mando militar, fortalecer su zona de defensa avanzada en la frontera norte. En el marco de estas incursiones, el grupo chiíta confirmó el fallecimiento de su portavoz oficial, Abu Ali al Askari, lo que representa un golpe significativo a su estructura de comunicación interna.
Durante una reciente rueda de prensa, el teniente coronel Nadav Shoshani informó que las tropas israelíes ya se encuentran desplegadas en ubicaciones estratégicas donde no tenían presencia anteriormente. El portavoz evitó dar detalles específicos sobre la profundidad que alcanzará esta ofensiva terrestre en Líbano o el tiempo que los soldados permanecerán ocupando dichas posiciones. Esta falta de precisión mantiene en alerta máxima a la comunidad internacional ante la posibilidad de una ocupación prolongada del suelo libanés.
La crisis humanitaria alcanza cifras alarmantes
El impacto de la guerra sobre la población civil ha sido devastador, según los reportes oficiales del Ministerio de Salud libanés. Desde principios de marzo, se han contabilizado 886 víctimas fatales producto de los bombardeos, una cifra que incluye lamentablemente a 111 niños. Además, la incursión terrestre en Líbano ha provocado que más de un millón de personas abandonen sus hogares, buscando refugio en centros de acogida que ya se encuentran al límite de su capacidad operativa en todo el país.
De la enorme cantidad de desplazados, apenas una fracción ha logrado instalarse en los 622 albergues habilitados por el gobierno, mientras que el resto intenta sobrevivir en casas particulares. La situación se vuelve más difícil debido a que muchos hoteles y edificios de departamentos se niegan a recibir a los refugiados por miedo a ser blanco de futuros ataques. Los testimonios de los afectados revelan que quienes logran conseguir un techo deben enfrentar precios altísimos que resultan imposibles de pagar para la mayoría.
Reacciones diplomáticas y posturas internacionales
En el plano político, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que mantiene un diálogo constante con el liderazgo de Israel respecto al avance de las tropas. El mandatario estadounidense calificó al grupo Hezbollah como un problema mayor que está siendo eliminado con rapidez, mostrando un respaldo claro a las tácticas utilizadas. Esta postura refuerza la idea de que la campaña terrestre en Líbano cuenta con el visto bueno de su principal aliado estratégico, a pesar de las críticas de otros sectores globales.





