
El Gobierno de Irán responde a Trump tras las recientes declaraciones del presidente estadounidense ante el Congreso, donde afirmó que Teherán estaría desarrollando misiles capaces de alcanzar territorio de EE.UU. y que no ha prometido abandonar la búsqueda de armas nucleares. Desde la nación persa calificaron estas acusaciones como falsas y reiteraron que no buscan ni buscarán armamento nuclear.
La reacción oficial fue inmediata. Autoridades iraníes aseguraron que las palabras de Washington forman parte de una campaña de presión en medio de negociaciones sensibles. Además, advirtieron que cualquier acción militar o decisión basada en información incorrecta podría tener consecuencias graves para la región.
Advertencia directa en medio de negociaciones
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, pidió al mandatario estadounidense que no tome decisiones equivocadas apoyadas en datos erróneos. Señaló que Irán está dispuesto a sentarse en la mesa diplomática siempre que se respete su dignidad y sus intereses nacionales.
Sin embargo, dejó claro que si Washington repite lo que llamó experiencias pasadas de engaños y mentiras, y opta por un ataque en plena negociación, Irán responderá con firmeza. “Sin duda sufrirá un duro golpe de la nación iraní y sus fuerzas defensivas”, afirmó el legislador, marcando el tono contundente del mensaje.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baghaei, acusó a EE.UU. de repetir “grandes mentiras”. Incluso comparó la estrategia comunicacional con principios de propaganda histórica, asegurando que se intenta convertir afirmaciones falsas en verdades repetidas. También responsabilizó a aliados de Washington, como Israel, de promover desinformación contra Teherán.
Discurso de Trump y tensión internacional
En su intervención ante el Congreso, Donald Trump afirmó que Irán ha desarrollado misiles que podrían amenazar a Europa y bases estadounidenses en el extranjero, y que estaría trabajando en proyectiles con alcance hacia Estados Unidos. Además, sostuvo que durante las negociaciones no ha escuchado de forma explícita el compromiso iraní de no fabricar armas nucleares.
Irán rechazó esas declaraciones y reiteró que su programa nuclear tiene fines pacíficos. Las autoridades subrayaron que el enriquecimiento de uranio forma parte de su derecho al desarrollo tecnológico, y que no aceptarán exigencias que limiten ese derecho bajo presión militar. Mientras tanto, EE.UU. ha reforzado su presencia naval y aérea en la región, aumentando la tensión.

