
2 de Febrero del 2026.- El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, Abdolrahim Mousavi, ha enviado un mensaje contundente al mundo sobre la capacidad de respuesta de su nación. Según el alto mando militar, cualquier error de cálculo por parte de potencias extranjeras que intenten atacar su territorio provocará una reacción inmediata y feroz. Mousavi subrayó que el país ha alcanzado un nivel de preparación tal que el Ejército de Irán no dudará en actuar si detecta la más mínima provocación en sus fronteras.
La tensión ha escalado a niveles críticos, especialmente tras las declaraciones donde se afirma que, en caso de conflicto, ningún ciudadano estadounidense en la región estará a salvo. El jefe militar aseguró que el fuego del conflicto no solo afectaría a los combatientes, sino que quemaría los intereses de Estados Unidos y sus aliados en toda la zona. Para el liderazgo persa, la unidad de su pueblo es la clave, afirmando que tanto hombres como mujeres participarían activamente para expulsar cualquier presencia extranjera del Ejército de Irán y sus alrededores.
La postura de defensa ante las amenazas externas
Desde la Revolución Islámica de 1979, el país sostiene que ha demostrado ser una nación que no puede ser eliminada ni doblegada por presiones externas. Mousavi recordó que han enfrentado lo que él describe como guerras complejas y multidimensionales, incluyendo las recientes protestas internas que el gobierno atribuye a influencias terroristas extranjeras. En este contexto, la preparación del Ejército de Irán se presenta como un escudo contra lo que llaman el poderío superficial de sus enemigos tradicionales, como Israel y Washington.
La situación se ha vuelto más peligrosa tras el anuncio de Donald Trump sobre el envío de una «maravillosa armada» hacia la región. La llegada del portaaviones USS Abraham Lincoln ha puesto a la nación persa en un estado de alerta máxima, con sus líderes militares afirmando que tienen el «dedo en el gatillo». A pesar de este lenguaje bélico, Teherán insiste en que el Ejército de Irán es una fuerza de defensa, aunque están totalmente listos para asestar un golpe de represalia que cambie el panorama actual.
El despliegue militar y la posibilidad de diálogo
El despliegue de tropas y barcos de guerra por parte de Estados Unidos ha sido visto por Teherán como un acto de agresión directa. Los funcionarios iraníes han sido claros: cualquier movimiento militar en su contra será tomado como el inicio formal de una guerra total. Sin embargo, en medio de las amenazas de destrucción y contraataques, Irán ha dejado una pequeña puerta abierta a la diplomacia. Han expresado que, aunque el Ejército de Irán esté preparado para la guerra, prefieren un diálogo que se base en el respeto mutuo.






