
6 ENERO 2026-INTERNACIONAL- La inflación en Portugal podría repuntar si el Gobierno continúa con nuevas reducciones fiscales, según advirtió la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). En su informe más reciente sobre las perspectivas económicas del país para 2026, el organismo recomienda mantener una política fiscal prudente para evitar presiones inflacionarias y proteger el margen presupuestario a mediano plazo.
De acuerdo con la OCDE, la actual estrategia económica del Ejecutivo portugués es considerada “acomodaticia”. Esto se debe a un aumento previsto del gasto público en inversión, pensiones y salarios, combinado con menores ingresos fiscales tras las recientes bajadas de impuestos aplicadas tanto a personas físicas como a empresas. Este escenario, advierte el organismo, puede influir directamente en la inflación portuguesa.
Desde la llegada al poder del primer ministro Luís Montenegro en abril de 2024, los gobiernos lusos han impulsado reducciones fiscales, en especial dirigidas a los jóvenes. Aunque estas medidas buscan aliviar la carga económica y estimular el consumo, la OCDE señala que deben evaluarse con cuidado para no generar efectos adversos sobre la inflación en el país.

A pesar de las alertas, la OCDE subraya que Portugal mantendrá un superávit primario relevante en los próximos años. Este indicador, que excluye el pago de intereses de la deuda, se situaría en el 1,3 % del PIB en 2026 y en el 1,5 % en 2027. Este resultado ayudaría a que la deuda pública continúe una trayectoria descendente, incluso en un contexto de inflación en Portugal moderada.
No obstante, el organismo insiste en la necesidad de priorizar inversiones públicas de alto impacto. Portugal arrastra un historial de baja inversión en áreas clave para el crecimiento, como educación e infraestructuras, lo que limita el potencial económico a largo plazo y puede amplificar los efectos de la inflación portuguesa si no se corrige.
La OCDE recomienda que el país centre sus recursos en proyectos que impulsen la productividad y fortalezcan el crecimiento potencial, manteniendo al mismo tiempo una gestión fiscal responsable. Este equilibrio es visto como esencial para evitar que la inflación en el país se convierta en un problema estructural.






