
BRUSELAS.— La Comisión Europea (CE) aseguró ayer que está preparada para proteger los intereses económicos de la Unión Europea (UE) y responder con firmeza a cualquier medida comercial injusta de Estados Unidos, luego de que Washington anunciara la imposición de aranceles del 25% a las exportaciones europeas de automóviles.
El portavoz de la CE, Olof Gill, subrayó en rueda de prensa que el bloque comunitario busca una solución negociada que fortalezca la relación comercial con EE.UU., considerada la más importante del mundo. No obstante, advirtió que la UE no dudará en aplicar medidas de represalia si resulta necesario.
“Estamos preparados para una respuesta firme, proporcionada y bien calibrada a cualquier medida injusta y contraproducente de Estados Unidos”.
Gill dijo que la UE no busca una escalada comercial y que imponer contramedidas sobre las importaciones estadounidenses “no beneficia a nadie”. Sin embargo, advirtió que los Veintisiete diseñarán una lista de productos estadounidenses que recibirán aranceles europeos para generar el “impacto máximo” en EE.UU. y minimizar efectos adversos en la economía europea.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció la aplicación de aranceles a automóviles europeos y advirtió que el 2 de abril presentará otra ronda de medidas proteccionistas contra países que apliquen impuestos aduaneros a bienes y servicios estadounidenses. Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha impulsado aranceles para “corregir déficits comerciales”.
La CE, que ya ha previsto contramedidas contra los aranceles al aluminio y al acero europeos, indicó que esperará hasta mediados de abril para su implementación, a fin de dar margen a las negociaciones. “Nuestra respuesta será oportuna, robusta y logrará el impacto previsto”, concluyó Gill.
Es preocupante ver cómo las tensiones comerciales entre la Unión Europea y Estados Unidos pueden afectar a tantas personas y empresas. Al final, los que sufren son los trabajadores y las familias que dependen de estas industrias. Un poco de diálogo y entendimiento podría evitar que esto se convierta en un problema mayor.
Es preocupante ver cómo las tensiones comerciales entre la Unión Europea y Estados Unidos pueden afectar a tantas personas y empresas. Los aranceles solo complican más la situación y, al final, los que más sufren son los trabajadores y consumidores. Ojalá se encuentren soluciones más pacíficas y justas para todos.