
13 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Un accidente inesperado ocurrió recientemente en aguas del Caribe cuando dos embarcaciones militares de Estados Unidos colisionaron mientras realizaban labores de rutina. El destructor Truxtun y el barco de abastecimiento Supply se impactaron durante una maniobra conocida como “reaprovisionamiento en alta mar”. Según el informe oficial del Comando Sur, este contacto entre los buques de la Marina estadunidense dejó un saldo de dos militares con heridas leves, aunque no se reportaron daños de gravedad que impidieran la navegación de las naves.
El portavoz del Comando Sur, el coronel Emmanuel Ortiz, señaló que las causas exactas que provocaron este choque todavía no han sido aclaradas por las autoridades. Actualmente, existe una investigación abierta para determinar si el incidente con estos buques de la Marina estadunidense se debió a una falla técnica o a un error humano durante el proceso de transferencia de suministros. Aunque no se dio la ubicación exacta del golpe, se sabe que ocurrió dentro del área que vigila el comando en el Caribe y partes del Atlántico.
El despliegue militar en la región
Es importante destacar que el destructor Truxtun se había unido hace muy poco a las operaciones en esta zona del mundo. Esta nave salió de Virginia a principios de febrero, pero tuvo que retrasar su avance unos días para realizar reparaciones de emergencia en su equipo antes de navegar hacia el sur. Ahora, este barco forma parte de un grupo de 12 buques de la Marina estadunidense que mantienen una presencia masiva en aguas internacionales, donde también se encuentra el Gerald R. Ford, considerado el portaaviones más grande que existe actualmente.
A pesar del fuerte impacto, la división militar confirmó que ambas embarcaciones pueden navegar por sus propios medios y sin problemas aparentes en sus estructuras principales. La seguridad en estas maniobras de reaprovisionamiento es crítica, ya que los barcos deben acercarse a distancias muy cortas mientras están en movimiento. Este evento ha puesto la mirada sobre los protocolos de seguridad que siguen los buques de la Marina estadunidense cuando operan en condiciones de despliegue masivo y con tripulaciones bajo constante presión.
Tragedia previa en aguas del Caribe
Por otro lado, la Marina también enfrentó una situación lamentable días antes de este choque de embarcaciones. Un joven militar de 21 años, identificado como el cabo Chukwuemeka Oforah, perdió la vida tras caer por la borda del buque Iwo Jima. Aunque se activó de inmediato una búsqueda intensiva durante tres días completos, las autoridades finalmente lo declararon fallecido, sumando una nota trágica a las misiones que realizan los buques de la Marina estadunidense en esta zona geográfica.
Este tipo de accidentes resalta los riesgos constantes a los que se enfrentan los soldados, incluso cuando no están en un combate directo. La caída del uniformado y el choque de los barcos demuestran que el entorno marino es sumamente impredecible y peligroso. Tras concluir las 72 horas de búsqueda sin éxito, el Cuerpo de Marines emitió un comunicado oficial lamentando la pérdida del joven, mientras el resto de los buques de la Marina estadunidense continúan con sus tareas de vigilancia y entrenamiento programadas.






