
Quintana Roo registró en 2025 un incremento del 18% en las incapacidades laborales, derivadas de accidentes y enfermedades relacionadas con el trabajo, de acuerdo con datos oficiales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Este aumento refleja una mayor incidencia de riesgos laborales tanto en centros de trabajo como en los trayectos de entrada y salida de los empleados.
Durante 2024, el IMSS otorgó 54 mil 958 certificados de riesgo de trabajo en la entidad; sin embargo, en 2025 la cifra se elevó a 65 mil 255 incapacidades. Estos documentos permiten a los trabajadores recibir atención médica y el pago de su salario mientras se recuperan de lesiones o padecimientos originados por su actividad laboral.
Incapacidades laborales en Quintana Roo lideran la región peninsular
Las incapacidades laborales en Quintana Roo superan ampliamente a las registradas en los estados vecinos de la Península de Yucatán. En 2025, Yucatán reportó 37 mil 192 casos, mientras que Campeche contabilizó solo 13 mil 499, lo que coloca a Quintana Roo como la entidad con mayor número de accidentes y enfermedades laborales en la región.
Esta situación se relaciona con la alta concentración de actividades económicas como la construcción, el turismo, los servicios y el transporte, sectores que presentan mayores riesgos físicos para los trabajadores, especialmente en temporadas de alta demanda laboral.
Además, según la clasificación del IMSS por delegaciones regionales —que agrupan a varios estados— Quintana Roo ocupa el segundo lugar con más incapacidades laborales, solo por debajo de Puebla, que en 2025 registró 72 mil 552 accidentes de trabajo.
Incapacidades laborales en Quintana Roo y la protección del IMSS
Las incapacidades laborales en Quintana Roo forman parte de las prestaciones que otorga el IMSS a los trabajadores afiliados, conforme a la Ley del Seguro Social. Esta legislación define los riesgos de trabajo como los accidentes y enfermedades que ocurren durante el ejercicio de la actividad laboral o con motivo de esta.
El seguro de riesgos de trabajo contempla atención médica, medicamentos y rehabilitación, además de una prestación económica equivalente al 100% del salario registrado al momento del accidente o diagnóstico de la enfermedad, siempre que esté directamente relacionada con la labor desempeñada.
En los casos donde la incapacidad es permanente, el IMSS puede otorgar una pensión vitalicia al trabajador, lo que representa un respaldo económico importante, pero también evidencia el impacto que estos accidentes tienen en la calidad de vida y en la fuerza laboral del estado.
Valor agregado:
Especialistas en seguridad laboral advierten que este aumento en las incapacidades también refleja la necesidad de reforzar la prevención en los centros de trabajo. Programas de capacitación, supervisión constante, uso adecuado de equipo de protección y una cultura de prevención podrían reducir significativamente estos índices, además de disminuir costos para las empresas y para el propio sistema de salud.






