
El Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo ha tomado medidas drásticas tras los recientes actos de violencia ocurridos en la vía pública. Luego de que se difundiera un video en redes sociales donde choferes de transporte colectivo se enfrentaban a golpes, la autoridad decidió intervenir para poner orden. Este incidente sucedió en el tramo que conecta a Tulum con Playa del Carmen, una de las zonas con mayor movimiento de personas en toda la Riviera Maya.
Los involucrados pertenecen a las agrupaciones UNTRAC y al Sindicato de Taxistas Tiburones del Caribe, quienes protagonizaron el altercado frente a la mirada de los pasajeros. Según las primeras investigaciones, la pelea comenzó por la disputa del pasaje, un problema que lamentablemente se ha vuelto común en las rutas más transitadas. Este tipo de conductas de transportistas pone en riesgo no solo a quienes viajan en las unidades, sino también a los demás automovilistas que circulan por la zona.
Sanciones aplicadas por las autoridades de movilidad

Como respuesta inmediata, el instituto confirmó que los operadores fueron identificados y recibirán un castigo ejemplar para evitar que estos hechos se repitan. Se determinó una suspensión de 30 días para los conductores, a quienes también se les retiró su licencia de conducir durante este periodo. Con estas medidas contra transportistas, el gobierno estatal busca dejar claro que no se permitirán actos de violencia que afecten la imagen del destino y la seguridad de la gente.
Además del castigo a los choferes, las camionetas utilizadas durante la riña también quedaron fuera de circulación por un mes. A estas unidades se les retuvieron las placas de circulación, lo que impide que brinden cualquier tipo de servicio público mientras dure la sanción. Esta vigilancia a transportistas es parte de un esfuerzo por profesionalizar el sector y garantizar que quienes están al volante sean personas capaces de resolver conflictos de manera pacífica y profesional.
Compromiso con la seguridad de los usuarios y visitantes
La autoridad estatal mencionó que su prioridad es ofrecer un servicio digno y seguro tanto para los habitantes locales como para los turistas que visitan el estado. Reiteraron que cualquier comportamiento irresponsable será sancionado con firmeza y de acuerdo con las leyes vigentes de movilidad. Estas acciones hacia transportistas pretenden limpiar la reputación del transporte público y asegurar que los corredores turísticos se mantengan como espacios de paz y orden vial.
Es importante señalar que el instituto planea implementar cursos obligatorios de manejo de emociones y resolución de conflictos para todos los sindicatos de la zona. Aquellos operadores que no asistan a estas capacitaciones o que presenten reportes de violencia constante podrían perder su concesión de manera definitiva. Con esta estrategia, se espera reducir los enfrentamientos por el pasaje y mejorar significativamente la atención que reciben los miles de usuarios que utilizan estas rutas diariamente.






