
4 de Febrero del 2026.- El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha ratificado una sentencia ejemplar de 433 años de prisión contra Aldo M.V., un hombre con un amplio historial delictivo. Este sujeto utilizaba la plataforma del popular videojuego Fortnite para contactar a sus víctimas, logrando engañar a decenas de niños para obtener material sensible. Aunque la cifra de años es sumamente alta, las leyes actuales limitan su estancia real en la cárcel a un máximo de veinte años, tras los cuales será enviado de regreso a su país de origen.
La investigación que llevó a su captura comenzó en el año 2021, cuando unos padres en Málaga notaron comportamientos extraños en su hijo. Tras revisar sus dispositivos, sospecharon que el pequeño mantenía contacto con un adulto mediante la consola de juegos, lo que permitió a la policía realizar un registro en la vivienda del acusado. En dicho operativo, las autoridades confiscaron computadoras y memorias donde se almacenaban cientos de pruebas visuales de estos graves delitos contra menores cometidos de forma digital.
Estrategias de engaño y captación de víctimas
El condenado se aprovechaba de la inocencia de niños menores de 12 años, utilizando el entorno del juego para ganarse su confianza poco a poco. Para lograr que los pequeños cedieran a sus peticiones, el hombre les ofrecía regalos dentro de la plataforma, como dinero virtual o las famosas «skins» que sirven para cambiar la apariencia de los personajes. Estas tácticas de manipulación facilitaron que los niños aceptaran realizar videollamadas por Skype, las cuales eran grabadas por el agresor para generar un archivo masivo de imágenes prohibidas.
Además de los abusos cometidos a través de internet, el tribunal confirmó que el sujeto perpetró agresiones físicas aprovechando encuentros fortuitos en lugares públicos. El informe judicial detalla que el hombre enfrentó cargos por medio centenar de infracciones, incluyendo el acoso digital y la distribución de material íntimo. La justicia determinó que el acusado actuó con pleno conocimiento de sus actos, rechazando cualquier argumento sobre posibles trastornos mentales que pudieran reducir su responsabilidad en estos delitos contra menores.

Un pasado marcado por la reincidencia criminal
Este caso ha causado una gran indignación debido a que el culpable ya contaba con condenas previas por hechos similares ocurridos años atrás. En el pasado, utilizó su cargo como entrenador de fútbol y su cercanía con vecinos para acercarse a niños y abusar de ellos bajo la excusa de jugar a la consola. A pesar de haber recibido sentencias que sumaban más de cinco décadas en 2005, salió en libertad antes de tiempo, lo que le permitió volver a atacar de manera masiva utilizando nuevas tecnologías.






