
11 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reveló este martes una serie de eventos alarmantes que han afectado su agenda oficial en los últimos días. Según sus declaraciones, el mandatario ha tenido que modificar sus rutas de desplazamiento para evitar un posible ataque armado. El líder colombiano confesó que se encuentra en una situación de extrema alerta tras identificar amenazas directas que pusieron en riesgo su vida y la de sus hijos mientras se dirigían hacia la costa del país en el helicóptero presidencial.
Durante el Consejo de Ministros celebrado en la ciudad de Montería, Petro explicó que la noche anterior no pudo aterrizar en su destino planeado porque las luces de la pista estaban apagadas. Ante el temor de que dispararan contra la aeronave, el equipo de seguridad decidió desviarse hacia mar abierto, navegando durante cuatro horas para llegar a un punto alternativo. Estas maniobras, según el mandatario, fueron necesarias para escapar de un intento de magnicidio que las autoridades ya habían empezado a rastrear en la zona.
Expulsión de un alto mando y complot interno
Además de los riesgos en el aire, el presidente denunció una grave traición dentro de las fuerzas del orden. Petro ordenó el retiro inmediato de un general de la Policía Nacional, acusándolo de intentar colocar sustancias ilícitas en su vehículo personal. El objetivo de esta acción habría sido vincularlo con el narcotráfico justo antes de una visita oficial a los Estados Unidos, buscando dañar su imagen internacional y entorpecer las relaciones diplomáticas entre ambos países mediante este acto de sabotaje político.
Estas revelaciones han generado un clima de tensión en el gabinete de ministros, ya que el presidente asegura que se trata de una estrategia coordinada para sacarlo del poder. Petro sostiene que existe una «junta del narcotráfico» integrada por mafiosos de distintas nacionalidades que han intentado asesinarlo de múltiples formas desde que asumió el cargo en 2022. Para el mandatario, este plan para asesinar al presidente es una respuesta de las mafias ante las políticas de su gobierno contra el crimen organizado.
Medidas de seguridad reforzadas ante la alarma nacional
Debido a la gravedad de los hechos, la presidencia ha anunciado que se tomarán medidas de protección mucho más estrictas para el círculo cercano del jefe de Estado. Petro enfatizó que su prioridad es resguardar la integridad de su familia, quienes lo acompañaban en el helicóptero cuando ocurrió la amenaza de disparos. Esta situación lo ha obligado a mantener un perfil de viaje más cauteloso, evitando itinerarios predecibles y reforzando los controles de confianza dentro de su propia escolta personal para evitar un atentado contra el mandatario.
El presidente terminó su intervención en Montería asegurando que, a pesar del miedo y las dificultades logísticas, seguirá cumpliendo con sus deberes en las regiones. No obstante, la confesión de que lleva dos días «viajando para escapar de que lo maten» refleja la fragilidad de la seguridad interna en momentos de alta polarización. El gobierno espera que las investigaciones sobre el general retirado y los grupos criminales den resultados pronto para neutralizar cualquier golpe contra la vida del líder colombiano.






