4

La tensión entre Pakistán y Afganistán escaló este jueves a un nuevo nivel luego de que el ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, declarara que la situación se convirtió en una “guerra abierta”. El anuncio se dio tras una serie de bombardeos lanzados por la Fuerza Aérea pakistaní contra objetivos en territorio afgano, incluyendo la capital Kabul.
Según el funcionario, la decisión responde a lo que calificó como agresiones directas por parte del Gobierno afgano. En su cuenta oficial de X, aseguró que la paciencia de Islamabad se agotó y que ahora la guerra abierta es una realidad. Además, acusó a las autoridades afganas de permitir la operación de grupos armados que atacan suelo pakistaní.
Escalada militar tras ataques transfronterizos
La Fuerza Aérea de Pakistán bombardeó Kabul, Kandahar y la provincia de Paktia durante la noche, luego de que Afganistán realizara operaciones contra instalaciones militares pakistaníes. Estos hechos marcan un punto crítico en la ya delicada relación entre ambos países vecinos, que comparten una frontera históricamente conflictiva.
El ministro Asif afirmó que, tras la retirada de la OTAN en años anteriores, se esperaba estabilidad en Afganistán. Sin embargo, acusó al movimiento talibán de convertir al país en refugio de grupos extremistas y de “exportar el terrorismo”. En ese contexto, sostuvo que la guerra abierta es consecuencia directa de ataques previos contra territorio pakistaní.
Un conflicto que vuelve a encenderse

La guerra abierta actual se da luego de meses de tensión acumulada. En octubre pasado, ambas naciones habían acordado un alto el fuego tras negociaciones en Doha con mediación internacional. Sin embargo, los enfrentamientos fronterizos y atentados recientes reactivaron las hostilidades.
Islamabad recordó que ha acogido a millones de ciudadanos afganos durante las últimas décadas, y defendió su papel en la región. Asif insistió en que Pakistán agotó las vías diplomáticas antes de responder militarmente, pero que ahora la prioridad es la seguridad nacional frente a esta guerra abierta.
El trasfondo del conflicto incluye la presencia del Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) y del grupo Estado Islámico de la Provincia de Jorasán, organizaciones que han reivindicado atentados dentro de Pakistán. Las autoridades pakistaníes sostienen que estos grupos operan desde suelo afgano, algo que Kabul ha rechazado en repetidas ocasiones.

