
Un fuerte operativo de seguridad se llevó a cabo en el municipio de Villanueva, Zacatecas, luego de que elementos de la Guardia Nacional fueran blanco de una agresión armada mientras realizaban labores de vigilancia. Tras repeler el ataque, las fuerzas federales implementaron un despliegue por la zona serrana que resultó en el hallazgo y destrucción de 12 centros de entrenamiento criminal. Estos lugares eran utilizados por grupos delictivos para ocultarse y planear actividades ilícitas en la región, afectando la tranquilidad de las comunidades cercanas.
Durante la inspección de estos sitios, el personal militar logró asegurar una cantidad importante de armamento y equipo táctico que se encontraba oculto entre la maleza. En total, se contabilizaron 20 cargadores de diversos calibres, 490 cartuchos útiles y 26 granadas, lo que demuestra el alto poder de fuego que se concentraba en estos asentamientos delictivos itinerantes. El material fue puesto a disposición de las autoridades correspondientes para iniciar las investigaciones sobre el origen de estas armas y explosivos.
Aseguramiento de equipo táctico y armamento pesado
Además del armamento, en los refugios de grupos armados se encontraron dos chalecos balísticos de color arena con diseño de camuflaje, equipo que es utilizado comúnmente para misiones en zonas áridas y montañosas. Este equipo de protección indica que los ocupantes de los campamentos contaban con preparación para enfrentamientos directos con las autoridades. El desmantelamiento de estas estructuras representa un golpe operativo contra las células criminales que intentan establecer bases de control en los límites de Zacatecas.
El operativo coordinado entre el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional permitió neutralizar estos puntos sin que se reportaran bajas por parte de las fuerzas del orden tras la agresión inicial. La destrucción de los puntos de vigilancia clandestinos se realizó mediante la quema de los materiales encontrados, asegurando que no puedan ser reutilizados por la delincuencia organizada. Estas acciones forman parte de la estrategia estatal para recuperar la paz en los municipios con mayor presencia de grupos generadores de violencia.










