
14 ENERO 2026-INTERNACIONAL- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país necesita Groenlandia como parte clave de su seguridad nacional y para el desarrollo de la llamada Cúpula de Oro, un ambicioso proyecto de defensa antimisiles. Según el mandatario, el control de este territorio es vital para reforzar la capacidad defensiva estadounidense ante posibles amenazas globales, especialmente en un contexto de creciente tensión internacional.
Trump aseguró que la OTAN sería una alianza mucho más fuerte si Groenlandia estuviera bajo control de Estados Unidos. A través de un mensaje publicado en Truth Social, sostuvo que si Washington no actúa, otras potencias como Rusia o China podrían buscar influencia sobre el territorio groenlandés, algo que calificó como inaceptable para los intereses estratégicos del país.

La Cúpula de Oro es un sistema de defensa antimisiles de múltiples capas, inspirado en la Cúpula de Hierro de Israel. El proyecto contempla el uso de tecnología avanzada que incluye sensores espaciales, sistemas terrestres y defensa contra drones, con el objetivo de proteger el territorio estadounidense de misiles balísticos, hipersónicos y de crucero. Trump incluso ha mencionado que el centro de mando podría ubicarse en el estado de Ohio.
Desde la perspectiva del expresidente, Groenlandia juega un papel esencial debido a su ubicación geográfica estratégica en el Ártico. La isla permitiría una mejor detección temprana de amenazas y un mayor control sobre rutas marítimas y aéreas clave, lo que reforzaría el sistema defensivo planteado en la Cúpula de Oro.

Las declaraciones de Trump han generado preocupación en Europa. La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, rechazó tajantemente cualquier intento de anexión, recordando que Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca y que Estados Unidos no tiene derecho a apropiarse de la isla. Estas palabras reflejan el creciente malestar ante un discurso que algunos consideran una amenaza directa a la soberanía.
Además, la Administración Trump no ha descartado el uso de la fuerza militar ni otras vías de presión. Entre las opciones planteadas se encuentra un acuerdo similar a los Pactos de Libre Asociación, que otorgaría a Estados Unidos acceso exclusivo al espacio aéreo y aguas del territorio groenlandés a cambio de apoyo económico, una propuesta que genera debate sobre sus verdaderas implicaciones.






