
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, denunció la existencia de un supuesto plan para atacar los gasoductos en el mar Negro, específicamente las rutas Turkish Stream y Blue Stream. Según el mandatario, la intención sería provocar explosiones en el fondo marino para afectar el suministro de gas y generar una crisis en plena tensión regional. Las declaraciones se dieron durante una reunión oficial con el Servicio Federal de Seguridad.
Putin afirmó que la información proviene de reportes operativos que alertan sobre posibles ataques dirigidos contra estas infraestructuras estratégicas. Señaló que se trataría de una provocación con el objetivo de alterar el equilibrio actual en medio del conflicto con Ucrania. Para el Kremlin, el riesgo no solo es energético, sino también político y diplomático.
Riesgo para los gasoductos en el mar Negro
De acuerdo con el presidente ruso, los planes contemplarían explosiones en el fondo del mar Negro contra los sistemas Turkish Stream y Blue Stream. Ambos ductos transportan gas natural desde Rusia hacia Turquía y otros destinos, lo que los convierte en piezas clave del suministro energético regional. Un ataque a estas rutas podría generar impacto en los mercados y en la estabilidad energética europea.
Putin sostuvo que estos intentos buscan “socavar el proceso negociador” con Ucrania. En su intervención ante el consejo del FSB, afirmó que hay fuerzas interesadas en destruir los avances logrados en las conversaciones diplomáticas. Según sus palabras, las provocaciones tendrían como meta romper cualquier avance en el diálogo.