
En un giro dramático que resalta la creciente preocupación por la violencia de género en México, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que los asesinatos de Kimberly Joseline Ramos, estudiante de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), y Rubí Patricia Gómez‑Tagle, madre buscadora en Sinaloa, están siendo investigados como feminicidios. Ambos casos han capturado la atención nacional, generando indignación y demandas de justicia por parte de la sociedad civil y organizaciones feministas.
Kimberly, una joven de 18 años, fue reportada como desaparecida el pasado 3 de marzo después de dirigirse a su universidad en Cuernavaca. Su cuerpo fue encontrado sin vida pocos días después, lo que rápidamente generó suspicacias sobre las circunstancias de su muerte. La Fiscalía General del Estado de Morelos ha confirmado que uno de los principales sospechosos es una persona cercana a la víctima, lo que ha abierto interrogantes sobre la violencia dentro de los círculos familiares y sociales.
El caso de Rubí Gómez‑Tagle, madre buscadora en Mazatlán, Sinaloa, es igualmente desgarrador. Rubí, quien dedicaba su vida a la búsqueda de personas desaparecidas en el contexto de la violencia que azota al estado, fue asesinada el pasado 2 de marzo. La Fiscalía de Sinaloa ha tipificado su muerte como feminicidio y ha abierto una línea de investigación sobre los posibles vínculos entre su labor como activista y su asesinato.
En su intervención, Sheinbaum señaló que ambos casos serán tratados con la máxima prioridad y que se brindará el apoyo necesario a las familias de las víctimas. Aseguró que las investigaciones estarán orientadas hacia una búsqueda de justicia pronta y digna, en línea con las demandas de organizaciones sociales que exigen el fin de los feminicidios en México.
Además, la mandataria destacó la importancia de seguir implementando políticas públicas más efectivas para prevenir la violencia contra las mujeres y garantizar que los feminicidios no queden impunes. “La lucha contra el feminicidio no es solo una cuestión de justicia, sino de dignidad humana. No podemos permitir que más mujeres sean víctimas de este tipo de violencia”, puntualizó Sheinbaum.





