
Recientes informes revelan que el gobierno de Estados Unidos está diseñando una estrategia discreta para establecer una presencia constante en territorio venezolano. Según fuentes cercanas citadas por la cadena CNN, la oficina de inteligencia estadounidense está trabajando activamente en la estrategia de la Administración Trump para influir en Venezuela, buscando asegurar un rol determinante en el futuro político y social del país caribeño a largo plazo.
El plan contempla un enfoque dual que combina la diplomacia tradicional con operaciones de inteligencia de alto nivel. Si bien se espera que el Departamento de Estado retome sus funciones habituales mediante la reapertura de su Embajada en Caracas, la prioridad inmediata parece estar centrada en el despliegue de agentes especializados. Este movimiento sugiere que la estrategia de la Administración Trump para influir en Venezuela se apoyará fuertemente en el trabajo de campo y la recolección de información estratégica.
Contactos clave y misiones de inteligencia
De acuerdo con las filtraciones, los agentes tienen la misión de iniciar vínculos informales con diversos sectores de la sociedad venezolana. Esto incluye acercamientos con miembros del actual gobierno, figuras de la oposición y otros actores políticos relevantes. El objetivo principal de esta estrategia de la Administración Trump para influir en Venezuela es identificar posibles amenazas y establecer una red de contactos que facilite la transición o el control de la situación interna del país.
Este método de operación ha sido comparado por expertos con el modelo utilizado actualmente en Ucrania. La intención es que, aunque la embajada sea la cara visible ante el mundo, el verdadero peso de las decisiones y el monitoreo diario recaiga sobre la Agencia Central de Inteligencia (CIA). De este modo, la estrategia de la Administración Trump para influir en Venezuela garantiza un flujo constante de datos sensibles que la diplomacia abierta no siempre puede captar.
El rol de la diplomacia en el nuevo escenario
A pesar del fuerte componente de inteligencia, Washington no planea dejar de lado los canales oficiales. La reapertura de la embajada busca normalizar las relaciones institucionales y brindar una plataforma legítima para la presencia estadounidense. No obstante, la estrategia de la Administración Trump para influir en Venezuela deja claro que el Departamento de Estado actuará más como un soporte logístico y administrativo mientras la CIA ejecuta las tareas de mayor relevancia política.
Finalmente, este esquema de trabajo busca asegurar que los intereses de Estados Unidos permanezcan protegidos sin importar los cambios que ocurran en el liderazgo venezolano. Al diversificar sus fuentes y sus métodos de acción, la estrategia de la Administración Trump para influir en Venezuela pretende evitar los errores del pasado y consolidar una posición de ventaja en una de las regiones más estratégicas del continente americano, enfocándose en la estabilidad y el control de recursos clave.







