
25 DE MARZO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El gobierno de Estados Unidos ha puesto en marcha un importante movimiento estratégico en aguas regionales con el envío del portaviones Nimitz, el buque más antiguo que todavía se encuentra en servicio activo. Esta operación forma parte del programa denominado “Mares del Sur 2026”, el cual tiene como objetivo principal realizar diversas maniobras navales en conjunto con al menos 10 países latinoamericanos. El Comando Sur confirmó este martes que México se encuentra entre las naciones participantes, marcando una etapa de intensa actividad militar en el continente.
Este despliegue del coloso de acero, que ha servido a la armada estadounidense desde 1975, no se realizará de manera aislada, ya que navegará acompañado por el destructor Gridley. Juntos recorrerán zonas estratégicas de Sudamérica, Centroamérica, el Caribe y las costas mexicanas. Durante el trayecto, se tienen previstos ejercicios conjuntos con las fuerzas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, El Salvador, Guatemala y Uruguay, además de visitas programadas a puertos clave en Brasil, Chile, Panamá y Jamaica.
Objetivos tácticos de la embarcación Nimitz
El contralmirante Carlos Sardiello explicó que la presencia de esta embarcación Nimitz busca fortalecer las alianzas entre las naciones participantes y garantizar la estabilidad en toda la región. Mediante estas operaciones conjuntas, los ejércitos podrán intercambiar capacidades militares y mejorar la coordinación en alta mar. Para los mandos involucrados, estas prácticas son fundamentales para asegurar que las fuerzas navales de diferentes países puedan trabajar de manera unificada ante posibles amenazas o emergencias internacionales.
Esta es la undécima edición de estos ejercicios desde que comenzaron en 2007, y se presentan en un momento donde la presencia naval de Washington ha crecido notablemente. Desde el año 2025, el gobierno estadounidense ha reforzado sus operaciones en la zona bajo el argumento de combatir el narcotráfico de manera más efectiva. El despliegue de la embarcación Nimitz, junto con submarinos y fuerzas aéreas, demuestra el interés de los Estados Unidos por mantener una vigilancia constante en las rutas marítimas del hemisferio sur.
El impacto regional de la flota Nimitz
La llegada de la flota Nimitz a los puertos de la región también tiene un componente diplomático y de relaciones públicas. Las visitas a países como Panamá y Jamaica permiten estrechar lazos más allá de lo estrictamente militar, mostrando el poderío tecnológico de la marina estadounidense. Sin embargo, estas maniobras también han generado debates sobre la soberanía y la autonomía de las naciones latinas, que deben equilibrar su cooperación con la potencia del norte mientras gestionan sus propios intereses de defensa nacional en un entorno global cada vez más complejo.





