
8 ENERO 2026-INTERNACIONAL- El retiro de EE.UU. de organizaciones internacionales anunciado por el presidente Donald Trump marca un cambio relevante en la postura del país frente a la cooperación multilateral. La decisión contempla la salida de Estados Unidos de más de 60 organismos, convenciones y tratados internacionales, muchos de ellos relacionados con temas de cambio climático, desarrollo, seguridad y derechos humanos. La Casa Blanca informó que esta medida responde a una revisión interna sobre el papel de estas entidades en relación con los intereses nacionales.
De acuerdo con el memorando firmado el 7 de enero, el presidente ordenó a todas las agencias federales iniciar los procedimientos necesarios para concretar el retiro de EE.UU. de organizaciones internacionales enlistadas, en el menor tiempo posible. El documento señala que varias de estas instituciones ya no cumplen con los objetivos estratégicos del país ni justifican el uso de recursos públicos.

Casi la mitad de los organismos mencionados forman parte del sistema de las Naciones Unidas. Entre ellos se encuentra la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, así como el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, considerados espacios clave para la cooperación científica y política en materia ambiental.
Retiro de EE.UU. de organizaciones internacionales y su alcance

El retiro de EE.UU. de organizaciones internacionales no se limita a temas ambientales. La lista también incluye agencias enfocadas en desarrollo económico, igualdad de género, migración, educación, gobernanza democrática y construcción de la paz. Según la Casa Blanca, estas entidades operan bajo lineamientos que no coinciden con la visión del actual Gobierno sobre soberanía y política interna.
Asimismo, se encuentran organizaciones fuera del sistema de la ONU, como aquellas dedicadas a la cooperación en energía limpia, procesos electorales y seguridad internacional. El Gobierno explicó que el objetivo es redirigir recursos hacia programas considerados prioritarios a nivel nacional y reducir compromisos financieros internacionales.
El secretario de Estado, Marco Rubio, indicó que la decisión busca revisar de manera más estricta el uso de fondos públicos en instituciones multilaterales, subrayando que la participación de Estados Unidos debe traducirse en beneficios concretos y medibles para el país.






