
7 ENERO 2026-INTERNACIONAL- La propuesta para construir el estadio olímpico Brisbane 2032 ha generado un amplio debate en Australia, luego de que las autoridades de Queensland confirmaran un recinto con un costo estimado de 2.300 millones de dólares. El proyecto busca convertirse en la sede principal de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, pero ha despertado preocupaciones por su ubicación, impacto ambiental y significado cultural dentro de la ciudad.
El diseño del estadio Brisbane 2032 está inspirado en las tradicionales casas “Queenslander”, un estilo arquitectónico típico del estado que destaca por sus terrazas y estructuras elevadas. Las imágenes digitales presentadas muestran una plataforma transitable alrededor del recinto, pensada para integrarse visualmente con el entorno urbano y natural del Parque Victoria, al norte del centro de la ciudad.

El proyecto contempla la construcción de un recinto con capacidad para 63.000 personas dentro del Parque Victoria, un espacio declarado patrimonio histórico. Diversos grupos conservacionistas advierten que el estadio Brisbane 2032 podría afectar de forma severa áreas verdes clave, con estimaciones que señalan la posible tala de más de 1.200 árboles y la alteración de hasta dos tercios del parque.
Organizaciones locales han señalado que la comunicación oficial minimiza el impacto real del proyecto. Activistas aseguran que las representaciones digitales no reflejan fielmente la magnitud de las obras ni la pérdida de espacios naturales, y subrayan que el parque tiene un valor histórico y ambiental que va más allá de su uso reciente como campo de golf.

Desde el Gobierno estatal, la Autoridad Independiente de Infraestructura de los Juegos sostiene que el estadio Brisbane 2032 permitirá un mayor acceso ciudadano al parque y potenciará su uso a largo plazo. Las autoridades defienden que el proyecto transformará el área en un punto de encuentro activo, con mejores conexiones urbanas y espacios abiertos para la población.






