
Aviones de combate de Estados Unidos y China protagonizaron un encuentro tenso esta semana sobre el mar Amarillo, cerca de la península coreana. El incidente se produjo tras un ejercicio inusual realizado por la Fuerza Aérea estadounidense en la zona, según informó la agencia surcoreana Yonhap.
De acuerdo con las fuentes citadas, la situación generó preocupación en el ámbito militar regional, aunque no se registró ningún enfrentamiento directo. El episodio ocurre en un contexto de creciente rivalidad estratégica entre Washington y Pekín en el Indo-Pacífico.
¿Qué ocurrió en el mar Amarillo?
Varios cazas F-16 de las Fuerzas Estadounidenses en Corea (USFK) despegaron la noche del miércoles desde la base aérea de Osan, ubicada en Pyeongtaek, a unos 60 kilómetros al sur de Seúl. Las aeronaves sobrevolaron aguas internacionales en el mar Amarillo como parte de un simulacro que fue calificado como inusual por las fuentes consultadas.
Los aviones estadounidenses se desplazaron hacia un área situada entre las zonas de identificación de defensa aérea de Corea del Sur y China. Esta maniobra provocó que el Ejército chino enviara sus propios cazas a la región para monitorear la situación. Pese a la tensión, no se produjo ningún choque ni incidente mayor.
Las USFK notificaron previamente al Ejército surcoreano sobre el ejercicio, aunque no habrían ofrecido detalles completos sobre su propósito. Ni el Ministerio de Defensa de Corea del Sur ni el mando estadounidense entregaron información adicional tras el episodio.
Contexto estratégico en la región
Un funcionario surcoreano declaró que las USFK, junto con las Fuerzas Armadas locales, mantienen una postura de defensa combinada sólida. Sin embargo, evitó confirmar detalles específicos sobre operaciones militares que involucren activos estadounidenses.






