
6 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) ha emitido un balance preocupante sobre la situación climática que atraviesa el país. Desde el pasado mes de diciembre, las fuertes precipitaciones han golpeado diversas regiones, acumulando hasta la fecha un total de 37 personas fallecidas. El jefe de la institución, Luis Arroyo, calificó este escenario como lamentable durante una conferencia de prensa en Lima, destacando que el fenómeno no ha dado tregua durante los meses de enero y febrero.
Las causas de estas muertes varían según la zona geográfica y el tipo de evento climático ocurrido. Según los datos oficiales, 14 personas perdieron la vida debido a descargas eléctricas generadas por las intensas tormentas. El resto de las víctimas fallecieron a consecuencia de movimientos de tierra, los cuales han enterrado viviendas y bloqueado caminos principales, dificultando las labores de rescate y la llegada de ayuda humanitaria a las comunidades más aisladas.
El impacto de las precipitaciones extremas en las regiones
Uno de los mayores peligros durante esta temporada son los denominados «huaicos», que son masas gigantescas de lodo y rocas que bajan desde las zonas altas de los Andes. Estas lluvias intensas en el territorio peruano provocan que el material se desprenda y caiga en los cauces de los ríos, generando desbordamientos que arrasan con todo a su paso. Estos eventos son recurrentes durante el verano, pero este año la fuerza del agua ha superado las expectativas de prevención en muchas localidades.
Las zonas más afectadas por este desastre natural incluyen el sur de la cordillera andina, así como las regiones de Piura y Cajamarca en el norte del país. También se han reportado daños significativos en varios puntos de la Amazonía norte. Las autoridades locales informan que estas tormentas fuertes en Perú han destruido infraestructura crítica, dejando a miles de ciudadanos sin servicios básicos y en una situación de alta vulnerabilidad ante la persistencia del mal clima.
Amenaza futura por la llegada del fenómeno El Niño
El panorama podría complicarse aún más en las próximas semanas debido a los pronósticos meteorológicos más recientes. El Indeci confirmó que se espera la llegada del fenómeno El Niño con una intensidad moderada a partir del mes de marzo. Esta caída de agua torrencial en Perú suele intensificarse con la llegada de corrientes cálidas al océano Pacífico, lo que altera el ciclo normal de lluvias y genera un desequilibrio ambiental que afecta tanto a la costa como a la sierra.
Este fenómeno natural no solo trae consigo inundaciones en las partes bajas y la costa, sino que también provoca graves sequías en las zonas altoandinas. Esta dualidad climática representa un reto enorme para la agricultura y el abastecimiento de agua potable. Ante este escenario, las precipitaciones pluviales en Perú seguirán siendo vigiladas de cerca por los expertos de Defensa Civil, quienes instan a la población a mantenerse en zonas seguras y seguir las rutas de evacuación establecidas.






