
10 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Este viernes marcó un giro inesperado en la crisis política internacional con la llegada a Caracas de John McNamara, designado como encargado de negocios estadounidense. Su arribo tiene como objetivo principal iniciar las gestiones necesarias para la rehabilitación de la sede diplomática, ocurriendo apenas seis días después de un ataque militar que dejó un saldo trágico de al menos cien personas fallecidas. Mientras McNamara aterrizaba en suelo venezolano, una delegación del gobierno bolivariano emprendía un viaje similar hacia Washington para realizar trámites equivalentes en el norte.
La noticia, que comenzó como un rumor fuerte al mediodía, fue confirmada oficialmente poco después de la una de la tarde por el canciller venezolano, Yván Gil. A través de un comunicado en redes sociales, el funcionario ratificó que la vuelta a las funciones diplomáticas es una realidad, a pesar de las denuncias previas sobre una agresión que calificaron como criminal e ilegal. El texto oficial menciona que los enviados del Departamento de Estado se encargarán de realizar evaluaciones técnicas y logísticas esenciales para que las oficinas vuelvan a operar.
Negociaciones energéticas y la restauración de la delegación diplomática
Fuentes cercanas al proceso indicaron que McNamara y su equipo de trabajo tienen la firme intención de instalarse de inmediato en la infraestructura de la zona de Colinas de Valle Arriba. Esta ubicación estratégica en el este de la capital servirá como base para coordinar la normalización de la embajada y los diálogos posteriores. El gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha manifestado que enfrentará la situación actual por la vía del diálogo, considerando que es el camino legítimo para defender la soberanía y restablecer la paz.
Además de los asuntos políticos, la delegación venezolana en Washington tiene una agenda centrada en la reactivación de la industria petrolera y la mejora de la red eléctrica nacional. El propósito es establecer un acuerdo sólido entre las administraciones de Trump y Rodríguez que permita recuperar la economía del país sudamericano. Esta reactivación de la presencia diplomática busca facilitar que las grandes empresas internacionales puedan invertir nuevamente en territorio venezolano bajo un marco de seguridad jurídica y reconocimiento mutuo.
Declaraciones de Donald Trump y el futuro del vínculo diplomático
El presidente Donald Trump utilizó sus redes sociales para confirmar que ambos países están trabajando de la mano, especialmente en la reconstrucción de la infraestructura de gas y petróleo. Según el mandatario, se espera que las grandes compañías petroleras realicen una inversión cercana a los 100 mil millones de dólares, lo que cambiaría el panorama energético regional. Para Trump, la apertura de los canales diplomáticos es un paso necesario para asegurar que Estados Unidos tenga una participación activa en el control y venta del crudo venezolano en los mercados globales.
Por su parte, la presidenta encargada Delcy Rodríguez señaló que, aunque los acuerdos comerciales son una necesidad lógica entre ambas naciones, los eventos violentos recientes han dejado una marca difícil de borrar. Mencionó que el secuestro de Nicolás Maduro y la intervención militar representan un punto de quiebre en la historia compartida, pero que la reanudación de relaciones diplomáticas es el único medio para preservar el derecho internacional. La comunidad internacional observa con cautela cómo estos dos gobiernos intentan construir un puente sobre un conflicto que aún se siente muy cercano.






