
9 de Febrero del 2026.- El panorama cultural español se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de Rafael Amador, una de las figuras más influyentes de la guitarra y el canto en las últimas décadas. El artista murió a los 65 años en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, rodeado de sus familiares más cercanos. Su partida deja un vacío inmenso en el flamenco, género que ayudó a transformar para siempre gracias a su visión abierta y sin complejos, logrando que nuevas generaciones se interesaran por estas raíces tan profundas.
Rafael no estuvo solo en sus últimos momentos, pues su hermano Raimundo, con quien compartió escenarios y éxitos inolvidables, permaneció a su lado hasta el final. Juntos formaron parte de la mítica banda Pata Negra, un proyecto que rompió los moldes tradicionales del flamenco al introducir elementos eléctricos y ritmos extranjeros. Esta mezcla perfecta entre lo gitano y lo moderno permitió que su música traspasara fronteras, convirtiéndolos en referentes indiscutibles de la cultura popular de España.
Un legado de fusión y libertad creativa
La carrera de este artista siempre estuvo marcada por la experimentación constante y el deseo de no ponerse límites musicales. Junto a su hermano y el músico Kiko Veneno, Rafael Amador fue el arquitecto de un sonido que unía el sentimiento del flamenco con la fuerza del rock y la melancolía del blues. A esta innovadora propuesta la bautizaron como «blueslería», un estilo único que demostró que la pureza del arte no está reñida con la evolución sonora y los nuevos instrumentos.
A pesar de que decidió alejarse de los focos durante algunas temporadas, su influencia nunca desapareció del todo de la escena sevillana. Años más tarde, Rafael volvió a participar en diversos proyectos y colaboraciones con grupos como Navajita Plateá, aportando siempre su toque personal al flamenco contemporáneo. En el año 2015, sus compañeros de profesión y su ciudad natal le rindieron un emotivo homenaje para reconocer formalmente su trayectoria y su valentía artística.
El adiós de un maestro humilde y noble
Tras conocerse la triste noticia, las redes sociales se llenaron de mensajes de cariño y respeto hacia la figura del guitarrista. Su propio hijo dedicó unas palabras cargadas de emoción, describiéndolo no solo como un genio del flamenco, sino también como un hombre de gran nobleza y humildad. En su mensaje, destacó que su padre fue un «maestro de maestros» y que su creación musical seguirá viva en el corazón de todos aquellos que aman el arte verdadero.






