
4 de Febrero del 2026.- El Ministerio de Defensa de Rusia emitió este miércoles un informe detallado sobre los recientes enfrentamientos en la zona de conflicto. Según los datos oficiales, las fuerzas ucranianas sufrieron un duro golpe al perder a 1,390 efectivos en apenas 24 horas. Estas bajas militares representan uno de los conteos más altos en un solo día, reflejando la intensidad de los combates que se mantienen activos en diversos frentes estratégicos donde ambos ejércitos miden sus fuerzas constantemente.
El reporte desglosa las pérdidas por sectores, señalando que el grupo de tropas «Centro» fue el que más afectó al adversario con 350 soldados fuera de combate. Le siguieron de cerca el grupo «Este» con 340 y el grupo «Norte» con 280. Estas cifras de bajas militares demuestran que la presión ejercida por el ejército ruso es constante en toda la línea de contacto, abarcando desde las zonas del norte hasta el área del grupo «Dniéper», donde se registraron 65 bajas adicionales.
Destrucción de equipo y tecnología extranjera
Además del impacto en el personal, el ejército ruso informó sobre la destrucción de una gran cantidad de armamento pesado y tecnología avanzada. Entre el equipo neutralizado se encuentran proyectiles de lanzamiento múltiple HIMARS, los cuales son fabricados en Estados Unidos y entregados como ayuda externa. Estas bajas militares materiales incluyen también misiles guiados de largo alcance tipo Neptune, drones de vigilancia y estaciones de guerra electrónica que eran utilizadas para interferir las comunicaciones en el campo de batalla.
Las piezas de artillería y los vehículos blindados de combate tampoco escaparon a la ofensiva de las últimas horas. El Ministerio de Defensa subrayó que la eliminación de estos recursos busca reducir la capacidad operativa de las fuerzas contrarias de manera inmediata. Al sumar estas nuevas bajas militares en equipo, el mando ruso refuerza su narrativa de que el apoyo tecnológico occidental no está siendo suficiente para detener el avance de sus unidades en la zona de la operación especial.
Balance histórico de pérdidas materiales
Para poner en perspectiva los resultados actuales, las autoridades rusas compartieron un acumulado de los daños totales desde que inició el conflicto. Hasta la fecha, se contabiliza la destrucción de 670 aviones y 283 helicópteros, además de una cifra impresionante de más de 112,000 drones. Estas bajas militares a gran escala incluyen casi 27,500 tanques y vehículos blindados, lo que da una idea de la magnitud del desgaste de materiales que ha sufrido el bando ucraniano tras años de enfrentamientos ininterrumpidos.






