
12 de Febrero del 2026.- El gobierno de Rusia ha expresado su deseo de no profundizar el conflicto con Estados Unidos a raíz de los envíos de combustible a Cuba. Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, mencionó que, aunque Moscú tiene la intención de ayudar a la isla en su crisis energética, no buscan que esto provoque una nueva escalada con Washington. La situación es tensa, ya que la Casa Blanca ha amenazado con imponer altos aranceles a cualquier nación que suministre hidrocarburos al país caribeño.
A pesar de estas advertencias, Peskov señaló que el comercio entre ambas potencias ya es prácticamente inexistente debido a las sanciones que se han aplicado en años anteriores. Esto significa que las amenazas de aranceles podrían tener un impacto real muy limitado, dado que ya no hay un flujo constante de productos que castigar. Rusia prefiere apostar por un diálogo constructivo para resolver los problemas actuales en lugar de permitir que la situación se convierta en una escalada con Washington sin retorno.
El apoyo de Moscú a la crisis energética cubana
Rusia ha confirmado que está preparando un envío de petróleo y sus derivados hacia La Habana en concepto de ayuda humanitaria para aliviar los constantes apagones. El Kremlin considera que las presiones ejercidas por la administración estadounidense sobre la isla representan un «bloqueo energético» injusto. Por esta razón, han mantenido contactos frecuentes con sus aliados cubanos para discutir las mejores opciones para enviar el recurso sin generar una escalada con Washington innecesaria.
Por su parte, la Cancillería rusa ha sido muy crítica con las medidas tomadas desde el país norteamericano, calificándolas de intentos de asfixia económica. Moscú insiste en que su relación con Cuba es de amistad y cooperación, y que los detalles específicos de estos envíos no pueden ser públicos por razones de seguridad. La prioridad rusa es cumplir con su compromiso de apoyo mientras navegan en este entorno de posibles sanciones y evitar una escalada con Washington que afecte otros frentes.
Las nuevas amenazas y la emergencia nacional
La situación se complicó recientemente cuando el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva declarando una «emergencia nacional» respecto a Cuba. El texto acusa al gobierno cubano de permitir la presencia de capacidades militares y de inteligencia de países como Rusia y China. Estas acusaciones sirven de base para las nuevas amenazas de represalias económicas contra quienes decidan comerciar con la isla, lo que alimenta el riesgo de una escalada con Washington.






