
7 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El ejército de Israel confirmó este lunes que ha dado luz verde para iniciar un sistema de monitoreo digital en Cisjordania, con el objetivo de supervisar a las personas que tienen prohibido desplazarse libremente por la región. Esta decisión surge tras el aumento de ataques y problemas de seguridad que se han registrado desde que comenzó la ofensiva en la Franja de Gaza. Las autoridades militares explicaron que esta herramienta servirá para garantizar que se respeten las órdenes administrativas que ya estaban vigentes pero que eran difíciles de vigilar constantemente.
Uso de pulseras para el control de movimientos
Según reportes de medios locales, este plan de rastreo electrónico en territorio ocupado se llevará a cabo mediante el uso de pulseras especiales que los sujetos bajo restricción deberán portar en todo momento. La propuesta fue impulsada directamente por el jefe del servicio de seguridad interior, conocido como Shin Bet, quien busca frenar los incidentes violentos protagonizados por colonos contra la población local. Al tener un registro en tiempo real de la ubicación de estas personas, las fuerzas de seguridad esperan actuar con mayor rapidez ante cualquier incumplimiento.
Aunque el foco principal de la noticia ha sido el control sobre grupos de colonos extremistas, el ejército aclaró mediante un comunicado que la supervisión tecnológica en la zona reocupada se aplicará de manera general. Esto significa que tanto ciudadanos israelíes como palestinos que tengan restricciones legales de movimiento podrían ser obligados a usar estos dispositivos. Esta medida busca reducir la presencia de patrullas físicas constantes en ciertos puntos, confiando en que la tecnología ayude a mantener el orden en un ambiente que se ha vuelto cada vez más tenso.
Reacciones y críticas ante la nueva medida
La respuesta de algunos grupos no se hizo esperar, especialmente desde sectores que apoyan a los habitantes de los asentamientos. Una organización de asistencia legal calificó el sistema de vigilancia electrónica en la región como una acción poco democrática que se asemeja a las tácticas utilizadas por gobiernos autoritarios para oprimir a sus ciudadanos. Argumentan que el uso de estos aparatos vulnera los derechos individuales y genera un ambiente de persecución que no ayuda a resolver el conflicto de fondo que se vive en los territorios en disputa.
Por otro lado, el gobierno insiste en que la inspección digital en Cisjordania es necesaria para salvar vidas y prevenir enfrentamientos que compliquen aún más la situación militar actual. La presión internacional para detener la violencia en esta zona ha obligado a las instituciones de seguridad a buscar alternativas modernas que permitan un control más estricto sin necesidad de movilizar a miles de soldados adicionales para tareas de vigilancia civil. Se espera que los primeros dispositivos comiencen a distribuirse de manera oficial en las próximas semanas.
Finalmente, el éxito de este seguimiento electrónico en áreas de conflicto dependerá de la capacidad técnica para cubrir zonas rurales donde la señal es limitada. Muchos analistas políticos consideran que, si bien la tecnología puede ayudar a prevenir ataques aislados, no soluciona la raíz de la violencia que ha crecido de forma alarmante en el último año. Mientras tanto, las comunidades locales observan con cautela cómo sus movimientos cotidianos empiezan a ser registrados por una base de datos centralizada manejada directamente por las fuerzas armadas.






