
13 DE FEBRERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. El representante demócrata Jamie Raskin ha alzado la voz para denunciar públicamente la situación crítica que se vive dentro de las instalaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Maryland. Tras realizar una visita de supervisión sin previo aviso, el legislador describió como «vergonzosas» las condiciones de reclusión de migrantes que encontró en el centro de detención de Baltimore. Según sus declaraciones, el trato que reciben las personas sin papeles en este lugar no cumple con los estándares mínimos de dignidad humana que se esperarían de una institución federal.
Durante su recorrido, Raskin observó escenas alarmantes que reflejan la falta de humanidad en las condiciones de reclusión de migrantes indocumentados. El congresista detalló que pudo ver a unos 60 hombres hacinados en una sola habitación, permaneciendo hombro con hombro durante las 24 horas del día. Esta aglomeración extrema se ve agravada por la falta de servicios básicos, ya que el grupo solo cuenta con un inodoro para todos y no tienen acceso a duchas para su aseo personal, lo que genera un entorno insalubre.
Falta de recursos básicos y hacinamiento extremo
La descripción de las condiciones de reclusión de migrantes empeora al conocerse cómo descansan los detenidos en el centro de Baltimore. Raskin comparó la situación con estar encerrados «como sardinas», mencionando que los hombres deben dormir en el suelo utilizando únicamente mantas de papel de aluminio para cubrirse. El legislador enfatizó que nadie querría que un miembro de su familia pasara por una experiencia tan degradante, cuestionando duramente por qué se permite este trato si el Departamento de Seguridad Interior cuenta con un presupuesto millonario.
Un punto que causó gran indignación al congresista fue notar una contradicción en el uso del espacio dentro del recinto. Mientras las áreas destinadas a las condiciones de reclusión de migrantes comunes estaban totalmente saturadas y bajo un calor sofocante, la habitación reservada para delincuentes peligrosos y violentos se encontraba completamente vacía. Esto sugiere una gestión ineficiente de las instalaciones, donde se castiga con mayor dureza a personas que no representan una amenaza de seguridad mientras sobran espacios en áreas de alta peligrosidad.
Exigencia de respuestas al Departamento de Seguridad Interior
Ante este escenario, Raskin dirigió sus críticas directamente hacia la administración de la seguridad nacional, señalando que existen fondos suficientes para garantizar un trato justo. El representante por Maryland subrayó que las actuales condiciones de reclusión de migrantes son una mancha para el sistema judicial y administrativo del país. Por ello, ha exigido respuestas inmediatas y acciones concretas para solucionar el hacinamiento y la falta de higiene que impera en el centro de detención del ICE bajo la supervisión de Kristi Noem.
Finalmente, el legislador reafirmó su compromiso de seguir supervisando estos lugares para asegurar que se respeten los derechos fundamentales de todas las personas. Las condiciones de reclusión de migrantes en Baltimore han encendido un debate sobre la necesidad urgente de reformar los protocolos de detención temporal. Mientras no se tomen medidas, cientos de personas seguirán enfrentando un encierro que, en palabras del propio Raskin, resulta inhumano y totalmente inaceptable para una nación que defiende la justicia.






