
27-Agosto-2025.-.Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la pobreza laboral en México ha registrado un leve aumento. En el segundo trimestre de 2025, el 35.1% de la población no ganó lo suficiente para cubrir la canasta básica de alimentos, lo que representa un incremento del 0.1% en comparación con el mismo período del año anterior. Este incremento, aunque pequeño, pone de manifiesto que uno de cada tres mexicanos con empleo enfrenta dificultades para adquirir lo más esencial para su alimentación.
El informe del Inegi muestra una marcada diferencia entre el campo y la ciudad. La pobreza laboral aumentó 1.5 puntos porcentuales en las zonas rurales, un incremento considerable que subraya las desigualdades económicas entre el campo y las ciudades. Por otro lado, en las zonas urbanas, la pobreza laboral disminuyó 0.1 puntos porcentuales.
Esta disparidad indica que, aunque la situación general muestra un ligero empeoramiento, las condiciones de vida de los trabajadores rurales se están deteriorando de forma más acelerada. La falta de oportunidades y los bajos salarios en el campo contribuyen a que la pobreza laboral siga siendo un problema grave y persistente en el país.
El aumento de la pobreza laboral en las zonas rurales se puede atribuir a varios factores, como la sequía prolongada que afecta los cultivos y la caída de los precios de los productos agrícolas, lo que impacta directamente en los ingresos de los campesinos. Además, la inversión en infraestructura y programas de apoyo al sector primario ha sido insuficiente para contrarrestar estos efectos negativos. Organizaciones de la sociedad civil han alertado que, si no se implementan políticas públicas específicas para el campo, esta brecha entre la pobreza laboral rural y urbana podría seguir ampliándose. El gobierno tiene el reto de crear programas que fomenten el desarrollo económico en estas regiones y garanticen un salario digno que permita a los trabajadores cubrir sus necesidades básicas.
El aumento en la pobreza laboral subraya el desafío que enfrenta el gobierno para crear empleos de calidad que ofrezcan salarios suficientes para vivir. A pesar de que la tasa de desempleo puede parecer baja en algunos informes, la realidad es que un gran número de personas con empleo no pueden sostener a sus familias con sus ingresos. Esto genera una paradoja: la gente trabaja, pero sigue siendo pobre, lo que se conoce como pobreza laboral.