
En una operación naval con alcance internacional, **las fuerzas de Estados Unidos abordaron y tomaron control de un buque petrolero sancionado vinculado a Venezuela en el Atlántico Norte, anunciaron autoridades estadounidenses este miércoles. La acción forma parte de una estrategia más amplia para hacer cumplir sanciones energéticas impuestas por Washington a naciones y empresas acusadas de eludir bloqueos comerciales.
El petrolero, originalmente conocido como Bella 1 y ahora rebautizado como Marinera, había sido sancionado por Estados Unidos desde 2024 por su presunta participación en el transporte de crudo ilícito para entidades vinculadas con grupos como Hezbolá y regímenes sancionados. Tras dos semanas de seguimiento por parte de la Guardia Costera, el buque fue interceptado en aguas del Atlántico entre Escocia e Islandia, según reportes oficiales.
La operación naval se realizó bajo la autoridad de una orden judicial federal estadounidense y contó con la participación de la Guardia Costera, vigilancia aérea y coordinación con aliados como la Real Fuerza Aérea del Reino Unido. La embarcación fue entregada a las autoridades policiales tras el abordaje, sin que se reportaran enfrentamientos o resistencia por parte de la tripulación.
Funcionarios del Comando Europeo de Estados Unidos destacaron que la captura del Marinera ocurre en medio de un esfuerzo robusto para bloquear el tráfico de petróleo sancionado en todo el mundo, una política que Washington ha intensificado en los últimos meses como parte de una presión diplomática y económica más amplia.
El incidente también ha elevado las tensiones con Rusia, ya que el petrolero navegaba bajo bandera rusa y con un nuevo registro marítimo ruso, tras evadir intentos anteriores de interceptación en el Caribe y cambiar su identidad legal. Moscú había expresado su oposición a la persecución del buque, generando un debate diplomático sobre jurisdicciones y soberanía en alta mar.






