
8 DE ENERO DEL 2026 – INTERNACIONAL. Tras un año marcado por tensiones diplomáticas y críticas mutuas que incluso incluyeron amenazas de intervención, los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro mantuvieron ayer su primer contacto directo. Durante una llamada telefónica que se extendió por una hora, ambos mandatarios lograron romper el hielo y discutir temas fundamentales para la agenda bilateral. El presidente estadounidense calificó la charla como un honor a través de sus redes sociales, confirmando oficialmente que próximamente se llevará a cabo una reunión con Gustavo Petro en la capital de los Estados Unidos.
El anuncio fue compartido por el mandatario colombiano ante una multitud de aproximadamente 50 mil personas congregadas en la Plaza de Bolívar de Bogotá. Petro explicó que el objetivo primordial de este acercamiento es restablecer las relaciones directas entre las cancillerías y las presidencias para evitar conflictos mayores. Esta cita con el mandatario colombiano representa un giro inesperado, especialmente después de que Washington prohibiera la entrada de Petro a territorio estadounidense tras sus recientes manifestaciones en Nueva York en favor del pueblo palestino.
El narcotráfico como eje central del diálogo
El tema medular de la conversación fue la lucha contra las drogas, un punto donde las visiones de ambos países han chocado frecuentemente. Petro aprovechó para desmentir las acusaciones que lo vinculaban con la producción de estupefacientes y le expuso a Trump los logros de su gestión, como la incautación de mil toneladas de droga el año pasado. Durante la futura cumbre presidencial con Petro, se espera profundizar en la estrategia de sustitución voluntaria de cultivos, la cual, según el líder colombiano, ha tenido más éxito que la erradicación forzada con glifosato.

Además de los resultados internos, el presidente colombiano informó a su homólogo sobre los planes de operaciones militares conjuntas en la región del Catatumbo, acordados previamente con el gobierno venezolano. Petro enfatizó que bajo su administración se han firmado las extradiciones de 700 capos, buscando demostrar un compromiso serio en la seguridad regional. Este intercambio de datos busca suavizar la postura de la Casa Blanca antes de la visita oficial de Gustavo Petro, la cual está siendo gestionada por la canciller Yolanda Villavicencio y el secretario Marco Rubio.
Relaciones regionales y el factor Venezuela
Un punto que ha generado gran expectativa es la invitación de Petro a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, para visitar Colombia. El mandatario busca consolidar la paz en la frontera de 2,200 kilómetros que comparten ambas naciones, a pesar de la reciente crisis generada por la detención de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses. La audiencia de Petro con Trump será el escenario donde se defina si Colombia mantiene su postura de mediador regional o si ajusta su política exterior ante el nuevo panorama político venezolano.






