
Atención a la salud mental en calle como prioridad social
En el estado de Tamaulipas, los municipios deberán elaborar un diagnóstico detallado sobre las personas en situación de calle que padecen trastornos psicológicos, con el objetivo de conocer su realidad y mejorar la atención institucional. Esta medida será impulsada por el Congreso local, que busca tener información clara sobre la salud mental en calle y la capacidad de respuesta de cada ayuntamiento.
A través de los sistemas DIF municipales, se deberá identificar cuántas personas viven en estas condiciones, qué tipo de padecimientos presentan y qué servicios existen para atenderlas. La intención es no solo contar cifras, sino entender a fondo el problema de la atención a la salud mental en calle, un fenómeno que ha ido en aumento en zonas urbanas.
Esta decisión surge luego de diversos incidentes registrados en la zona conurbada de Tampico, donde algunas personas en situación de calle han protagonizado episodios de violencia. Sin embargo, las autoridades recalcan que el enfoque no es punitivo, sino social, buscando atender la raíz del problema desde la salud mental en calle y la inclusión.
Diputados locales señalaron que estas personas enfrentan una triple vulnerabilidad: pobreza, exclusión social y problemas de salud mental. Por ello, se aprobó considerarlas como grupo prioritario dentro de programas sociales, eliminando obstáculos que dificultan su acceso a servicios relacionados con la atención de la salud mental en calle.
Coordinación institucional para mejorar la salud mental en calle
El plan contempla también la participación de la Secretaría de Salud y la Secretaría de Bienestar Social, quienes deberán establecer protocolos de atención claros y coordinados. Esto permitirá que la salud mental en calle sea atendida de forma integral, sin duplicar esfuerzos ni generar gastos innecesarios.
Autoridades destacaron que muchas de estas personas no padecen trastornos permanentes, y que con tratamiento adecuado pueden recuperar su estabilidad. Por ello, fortalecer la atención a la salud mental en calle no solo es un tema social, sino también una oportunidad de reintegración para quienes viven en estas condiciones.
Como valor agregado, especialistas en salud pública recomiendan que este diagnóstico incluya no solo datos clínicos, sino también factores como adicciones, redes familiares, acceso a empleo y nivel educativo. Este enfoque integral permitiría diseñar políticas más efectivas para la salud mental en calle, incluyendo programas de reinserción laboral, refugios temporales con atención psicológica y brigadas móviles de atención.





