
9 ENERO 2026-INTERNACIONAL- La tragedia por el incendio en Suiza ocurrido durante la celebración de Año Nuevo en la estación de esquí de Crans Montana sigue generando fuertes repercusiones. Este viernes, la Fiscalía ordenó la detención preventiva de uno de los dueños del bar-discoteca Le Constellation, al considerar que existe riesgo de fuga mientras avanzan las investigaciones. El siniestro dejó un saldo de 40 personas fallecidas y al menos 119 heridas, en uno de los hechos más graves registrados en el país en los últimos años.
El establecimiento se encontraba lleno de personas que celebraban la llegada de 2026 cuando las llamas se propagaron rápidamente. El incendio en Suiza ocurrió alrededor de la 01:30 de la madrugada y, debido a la estructura del local y los materiales utilizados, el fuego se extendió en cuestión de segundos, dificultando la evacuación de quienes se encontraban en el interior.

Fallas de control y supervisión
Las autoridades confirmaron que el bar no había pasado ninguna revisión de seguridad, auditoría ni control oficial en los últimos cinco años. Esta omisión ha sido reconocida públicamente por el alcalde del municipio, Nicolas Feraud, quien informó que la falta de inspecciones ya fue comunicada al gobierno cantonal. El incendio en Crans Montana puso en evidencia serias deficiencias en los mecanismos de supervisión de locales nocturnos en la región.
El alcalde señaló que el municipio asumirá la responsabilidad correspondiente y que se actuará con total transparencia. Además, el Ayuntamiento inició una investigación interna para determinar por qué no se realizaron los controles previstos por la normativa local, comprometiéndose a revisar los procedimientos administrativos vigentes tras el incendio suizo.

Cómo ocurrió el incendio
De acuerdo con los primeros reportes, el local contaba con dos niveles: un bar en la planta principal y una discoteca en el sótano, donde se desarrollaba la fiesta. Testimonios de asistentes indican que el fuego pudo originarse por el uso de pirotecnia, específicamente bengalas o velas colocadas en una botella de champán. Una de ellas habría alcanzado el techo, provocando que este se incendiara rápidamente.
Varias personas relataron que el techo, hecho principalmente de madera, facilitó la propagación del fuego. En pocos segundos, el humo y las llamas cubrieron gran parte del espacio, generando pánico y complicando la salida de los asistentes.






